Crítica de Un cuento de navidad

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Se presenta así ante los ojos del espectador como una pintura amarga, oscura, falaz y displicente."

 


Pabela Lake por Pabela Lake


cartel de Un cuento de navidad

Director: Arnaud Desplechin
Estreno: 2009-03-27
Genero: Drama

Los argentinos estamos ya acostumbrados a la pésima traducción de títulos cuando se nos presentan los estrenos. Un conte de nöel se lleva todos los laudos pues fue traducida como “El primer día del resto de nuestras vidas” capaz de confundir, siendo francesa, sumido el argumento en un tema familiar, al más desprevenido con “El primer día del resto de tu vida” que hemos ya reseñado hace poco en La Cinerata. Salvado este detalle hablemos de este film de 2008 dirigido por Arnaud Desplechin.

Historias de familias disfuncionales, de miembros atormentados, de pasado oscuro tenemos muchas. Odios, revanchas, amores no correspondidos, turbulencias emocionales y arrebatos en fechas decisivas como la Navidad, millones. Un cuento de navidad, como debería ser conocida realmente, no es otro que el culebrón sumado de muchas de las temáticas nombradas bajo una mirada presuntuosa, claustrofóbica y con la visión más perversa que he visto en los últimos tiempos. Con un elenco en el cual realmente a mi gusto solo se luce la magnífica Catherine Deneuve, tenemos un desfile de personalidades estereotipadas que se mueven en un universo egoístamente negro donde cada uno padece su existencia bajo un final ridículamente redentor. Y que empiecen los puñetazos porque sé que es uno de los Films más apreciados, mejor valorado y con unos cuantos premios y nominaciones en su haber; por ejemplo no es chiste que Desplechin obtuviera el Étoiles d’or (el premio de los críticos de Francia) al mejor director entre tantas de las categorías en que esta película fue ternada.

Pero esta servidora sólo dilapida un film que no le provoca nada, y Un cuento de navidad estuvo lejos de dejarme impávida ante la temática, atmósfera y estilo narrativo desplegado. Admito que este último con elementos fragmentados, con algún que otro flasback, que recurre a los juegos de cámara y luces para acentuar o difuminar o a la inclusión de la teatralidad me atrajo mucho sobretodo en los primeros veinte minutos del film desde donde va atenuándose los recursos “novedosos” en pos de un relato más tradicional y cruel.

Por la proliferación de protagonistas en primer plano- de a momentos y por turnos se nos cuenta su historia y su entronque con la centralidad del argumento, inclusive Joseph, el fantasma que ronda la vida de estos seres, es un personaje tan presente como el resto- se me viene a la cabeza las telenovelas brasileras donde su extensa duración se debe casi principalmente a que las historias son muchas, los protagonistas varios y ningún personaje queda en semiluz. Quizá si esta historia estuviera contada sin tanto monólogo falso y acartonado, si la hubieran condimentado con verdadero humor negro de impacto y no con el “desenfado” de frases frías y crueles que quieren tener aire de amoralidad y que peca de soberbia intelectual, me hubiera gustado más. Frases como el epitafio del primogénito muerto “He vivido en la derrota todo el tiempo aunque de la victoria he nacido” no hacen más que reafirmar el patetismo de un film sufrido y encerrado.

El argumento cíclico que ronda todo el tiempo la idea de la enfermedad y la muerte, del odio y la soledad, del rechazo y el deseo de aceptación tiene una escena que sí realmente me ha parecido magistral para reflejar cómo es esta familia, cómo ven la vida y cómo seguramente el director maneja esta obra. Veamos: Junon (Catherine Deneuve) ha tenido dos hijos, la tan valorada parejita, pero el primogénito enferma gravemente de leucemia y la esperanza de un transplante medular se desvanece cuando nadie del entorno es compatible.Viene un tercer hijo Henri, que como bien dice el film “nació para nada” porque tampoco logra salvar a Joseph quien finalmente muere. Este hecho sella el destino de todos y cada uno de los involucrados en esta familia, incluso de Ivan, el último de los 4 hijos que si bien no conoció a su hermano en persona, su fantasmagórica presencia lo marcará como al resto. Junon entonces es una mujer fría, dura, que lejos de ser una madre modélica no tiene escrúpulos al decir abiertamente que no quiere a Henri, por lo cual nos podemos pintar un cuadro de cómo es este pobre individuo pusilánime y desquerido que interpreta un correcto Mathieu Amalric. La personalidad de la madre, heredada en muchos aspectos por su hija quien tiene un hijo esquizofrénico al que le “es extraño”- como confiesa en el film- guía el poderoso rechazo que todos tienen ante la figura de este ser obviamente alcohólico, drogón e irresponsable. Tal es así que podemos ver cómo lo acallan en sus reclamos poniéndole una botella de vino delante mientras que escenas después corren desesperados tras Simón, el primo, quien se escabulle del hogar para quizá beber en algún bar ( no hay que dejarlo beber porque se mete en problemas); pero con Henri hasta ríen perversamente con sus histrionismos alcohólicos. Finalmente Junon cae enferma con la misma enfermedad de Joseph, se necesita por ende también un donante para un trasplante que puede ser más mortal que la misma enfermedad y acá aparece una escena donde las probabilidades de vida y muerte se reducen a ecuaciones y estadísticas frías y desoladoras.

El primer día del resto de nuestras vidas se presenta así ante los ojos del espectador (como yo al menos que distingue muy bien entre la sensiblería y la sensibilidad) como una pintura amarga, obscura, falaz y displicente.


lo mejor Lo mejor de "Un cuento de navidad"...

La actuación de Catherine Deneuve.

lo peor Lo peor de "Un cuento de navidad"...

Los monólogos poco sutiles a cámara

Critica de "Un cuento de navidad" publicada el 2009-07-09
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