Crítica de Adventureland

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Mottola logra crear un estado mental y nos transporta al tiempo y lugar de acción: sus intenciones son genuinas; sus sentimientos parecen completamente expuestos durante todo el paseo y el resultado es puramente mágico"

 


Juan Pablo Schapira por Juan Pablo


cartel de Adventureland

Director: Greg Mottola
Estreno: 2009-06-18
Genero: Comedia

Inexplicablemente, algunos films se le aparecen al espectador como intensamente cargados de sentimientos personales. Uso la palabra 'inexplicablemente' porque puede haber disposiciones generales de la película que ayuden a esta noción, como el uso de locaciones particulares y la elección de un período de tiempo específico o la construcción de algunos personajes. Sin embargo, más que nada tiene que ver con algo más visceral, y ocurre generalmente en piezas de escritores/directores. “Adventureland” de Greg Mottola podría muy bien ser (en realidad, es) un film de ese tipo, pero no hay ningún genero que defina que defina esto. Situándose en los 80 e introduciendo personajes principales y secundarios que están bien redondeados, Mottola logra crear un estado mental y nos transporta al tiempo y lugar de acción: sus intenciones son genuinas; sus sentimientos parecen completamente expuestos durante todo el paseo y el resultado es puramente mágico.

Mucho de esta también sucedía en el film anterior del director (y uno del que debí haber escrito), “Superbad”. Esa película existe en otro tiempo si no se piensa en la presencia de actores jóvenes y reconocibles de la Nueva Comedia Americana –así es como alguna gente tiende a llamar a los productos relacionados con Judd Apatow- como Seth Rogen y Michael Cera; mirarla significa involucrarse en un mundo de diversión inocente y amistad verdadera. Estas dos cosas son fundamentales en “Adventureland”, que es un mejor film que su predecesor simplemente porque Mottola la hace completa. Se aleja intencionalmente de las etiquetas del género cómico, elige a actores jóvenes más versátiles y –en un sentido- respetados para los roles principales, se guarda la carta más preciada del género (el nombre es Bill Hader) para el departamento secundario, le da el resto de los jugadores secundarios a nombres menos reconocibles que los mencionados arriba y trae a Ryan Reynolds como el actor ‘estrella’ en el reparto. Reynolds es muy bajo perfil, y encaja perfectamente para el engañoso papel que debe interpretar.

Estamos ahora en los 80. La ropa, la actitud, la música y las mismas canciones (que en momentos acertados acompañan las situaciones que los personajes están viviendo) que se escuchan una y otra vez lo dejan claro. Jesse Eisenberg, tan bueno pareciendo alguien de ese tiempo en “Historias de familia” y simplemente bueno en “Roger Dodger”, una figura clave entre los actores jóvenes independientes, hace el papel de su vida como James; un peculiar e intelectual virgen (es una palabra primordial en la película) de veintitantos cuya mayor virtud y peor defecto es el mismo: la sinceridad. Porque la vida a veces es una mierda, James se encuentra trabajando en un parque de diversiones por el verano. Necesita juntar plata y termina viviendo un verano de diversion inocente y amistad verdadera, con una añadida chispa de amor. Una vez que el espectador se familiariza con James y él conoce a Em (la hermosa y talentosa Kristen Stewart, tan encantadora en “Catch that kid”, tan precisa en “Zathura”, tan intensa en “Into the wild”, fantástica y desafiante en “In the land of women”, tan buena en “Twilight” y mejor aún aquí), nos podemos imaginar hacia donde va la historia. 

Por favor entiendan que no quiero contarles nada, pero es importante decir que no es tan simple, y al mismo tiempo sí lo es. “Adventureland” tiene una estructura predecible, una narrative lineal al estilo de “Juno”, pero no es tan compleja como el film de Jason Reitman porque está menos preconcebida. Los personajes en “Juno” eran intrépidos y memorables porque Diablo Cody intencionalmente los escribió así, sentada en su casa y sabiendo que tenía algo genial en sus manos, que Reitman cuidadosa y dedicadamente puso en pantalla. El guión de Greg Mottola (toda la película de hecho) está tan cargada de sentido autobiográfico que sus sentimientos toman el control: los personajes principales no están bien redondeados porque fueron creados intencionalmente con ese propósito, nos parecen tridimensionales porque están diciendo constantemente lo que piensan y lo sentimos; los personajes estereotipados que de vez en cuando surgen son un requerimiento para la intención del director de ‘transportarnos’ y ninguno pronuncia frases en vano. 

Por esta razón, “Adventureland” nunca podría ser un film de “coming of age”*1, tal como no lo era “Casi Famosos” de Cameron Crowe. Nunca podría serlo. Está filmado con demasiado romance, es demasiado fallido en muchas partes y eso es lo que lo hace tan genial. Como le pasa a William en la película de Crowe, aquí no hay lecciones de vida para James; sólo experiencias que se lleva al largo viaje que será el resto de su vida.

---8/10 (tirando a 8,5, jeje)

*1 Aquellas peliculas en las que un personaje, o varios, mediante alguna experiencia (sucede mucho en verano, hay que admitir), aprende varias cosas sobre la vida y termina de alguna forma creciendo como persona. Es un subgenero que, aclaro, puede verse en "Adventureland", pero no es su forma clasica y tipica.