Crítica de Crank 2

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Una gamberrada tan divertida como grotesca. Si la primera era un delirio, aquí la cosa alcanza el nivel de montaña rusa. Abstenerse mentes estrechas. "

 


Carlos Cubo por Carlos Cubo


cartel de Crank 2

Director: Mark Neveldine y Brian Taylor
Estreno: 2009-09-18
Genero: Acción

Crank: Veneno en la sangre (Crank, 2006) se convirtió inmediatamente en una película de culto. A veces sucede con algunas películas que, aunque en la taquilla no las hagan demasiado caso (recaudó en todo el mundo 42 millones de dólares), y aunque parte del público y la critica las considere insultantes, van creciendo sin prisa pero sin pausa desde el día del estreno, y sobretodo a partir de su salida en formato domestico. Esto se debe a que son propuestas con algo provocador, a veces original, algo que no gusta a muchos pero que, en cambio, apasiona a otros. Esos otros van extendiendo entre los suyos el boca a boca, hasta que, al cabo de unos meses, te plantas en IMDB y te das cuenta que aquel pequeño estreno ya ha sido votado por más de sesenta mil personas. Crank: Veneno en la sangre tuvo esa suerte, y gracias a ello se dio luz verde a la secuela. En ella se han reunido los principales valores del primer delirio. Los guionistas y directores Mark Neveldine y Brian Taylor, que este mismo mes estrenan Gamer, otra de acción desenfrenada, ahora con Gerald Butler como antihéroe. Jason Stathman repite el que es posiblemente su mejor personaje de acción hasta el momento, y también regresa Amy Smart, más ligera de ropa, interpretando a su novia.

La primera parte fue todo un chute de adrenalina. Una película de acción con presupuesto ínfimo (solo 12 millones de dólares) que, pese a ello, se vale de la astucia de sus responsables con la cámara, y de la magnifica labor en la sala de montaje, para crear un experimento tan divertido como grotesco, cafre, macarra e incorrecto. Esa total ausencia de moralidad es solo una cuarta parte de la montaña rusa bizarra y desaconsejable para mentes estrechas que se puede ver en Crank 2: Alto voltaje. Conscientes de que el factor sorpresa ya no estaba de su lado, Neveldine y Taylor han jugado al más difícil todavía. Si en la primera había escenas surrealistas y carentes de sentido, aquí prácticamente todo el metraje es consecuencia de lo ilógico. No hay guión, ni es necesario. Se le deja a Stathman correr por un escenario abierto con múltiples posibilidades. No por casualidad, ver Crank 2: Alto voltaje es similar a pegarse unos vicios con videojuegos como Saints Row o el más famoso GTA, es decir, los denominados sandbox. Puedes ir por una ciudad a tus anchas, matando, intimidando, robando coches, destrozándolos y, claro, también cumpliendo objetivos. Lo que hace Statham durante noventa minutos.

Más que secuela, Crank 2: Alto voltaje es un remake con algunas variantes. El protagonista pasa de tener que chutarse adrenalina de cualquier modo a tener que, literalmente, enchufarse. Necesita descargas eléctricas para mantener en activo su nuevo corazón (la operación que le realizan durante los primeros minutos es de lo más divertido que he visto en mucho tiempo). Por lo demás, el desarrollo es el mismo. Incluso el clímax final es bastante parecido, pero se guardan un as en la manga para los últimos, digamos tres minutos, que viene a ser el final rotundo y transgresor que hubiera necesitado Se busca (Wanted, 2008). A todo esto añadamos nombres conocidos en papeles secundarios o cameos, pasándoselo pipa, como Corey Haim, Bai Ling, la cantante Geri Haliwell o el recientemente fallecido David Carradine.