Crítica de My bloody valentine 3d

"

Abstenerse los que pretendan verla en formato tradicional. En cambio, si sueltas tres euros más y la ves con las gafitas, sin ser nada del otro mundo resulta una experiencia curiosa e incluso nostálgica. "

 


Carlos Cubo por Carlos Cubo


cartel de My bloody valentine 3d

Director: Patrick Lussier
Estreno: 2009-05-26
Genero: Terror

Esto de las tres dimensiones tiene su lado nostálgico. Que tiempos aquellos en los que la ingenuidad nos hacia creer que El gran tiburón (Jaws 3d, 1983) o Pesadilla final, la muerte de Freddy (Freddy´s Dead: The Final Nightmare, 1991), con sus ramplones efectos tridimensionales, eran toda una experiencia cinematográfica. Desde entonces, la tecnología ha avanzado, y esas molestas gafas de colorines que se necesitaban para ver las escenas cumbre de dichas películas, se han perdido en el tiempo. Acudí al cine a ver San Valentín sangriento (My Bloody Valentine) con la única motivación de comprobar tan nostálgico efecto visual en una película de terror de las de ahora. Y obviamente, para comprobar, cines IMAX a parte, como ha avanzado realmente la tecnología del celuloide en este campo. No obstante, para comprender realmente el cambio, tenemos Up en cartelera, o habrá que esperar a otras como, sobretodo, valga la redundancia, la esperadísima Avatar, cuyo trailer, también en 3d, se puede disfrutar en el pase de la película que nos ocupa.

San Valentín sangriento es un remake de la película homónima de 1981. Aquella, pese a no ser gran cosa, es uno de los slashers más recordados de la época dorada del subgénero. Para los aficionados, claro. No obstante, aunque sea un remake, y aunque muchos de los espectadores que irán a verla no conocen el original, no hace la menor falta. Hablamos de un slasher calcado, determinados elementos a parte, a la mayoría de lo que hemos visto año tras año en la gran y en la pequeña pantalla. Cualquiera que se produce actualmente lleva consigo dicho parentesco, o más bien deja vu. Es por ello que hacer paralelismos y/o comparaciones con la obra original resulta tarea absurda, además de aburrida. Este remake mantiene la línea del reciente Viernes 13 (Friday the 13th, 2009), es decir, una vuelta a los tiempos hardcore del subgénero: asesinatos bastante sangrientos, pocos prejuicios a la hora de mostrar desnudos y sexo, etc. Lejos del tono soft y pastelazo posterior a Scream, vigila quien llama (Scream, 1996), pero contando con la misma estructura y (manoseadas) soluciones de guión.

Hablamos de una película que se puede ver de dos formas. Dentro de estas dos formas, puede pasar de ser curiosa, simpática, entretenida, a ser directamente prescindible. Si la vemos en 3d, el formato para el cual está ideada, resulta una experiencia, sino cien por cien gratificante, al menos interesante como golosina visual (ver, pasar el rato sin problemas, olvidar). Ahora bien, sin este detalle, se transforma en otro mediocre remake sin mayor aliciente que algunas rebuscadas muertes teñidas de gore. Más aún cuando el supuesto giro final inesperado no es más que el refrito del mismo giro que hemos visto una y otra vez de unas décadas a esta parte.


Critica de "My bloody valentine 3d" publicada el 2009-09-16
Ver más críticas de Carlos Cubo


Otras criticas de My bloody valentine 3d

Ver todas las críticas de