Crítica de El imaginario del Doctor Parnassus

"

Gilliam te invita a que atravieses el espejo con él, y te ofrece SU visión de lo que es TU visión."

 


Tyler por Tyler


cartel de El imaginario del Doctor Parnassus

Director: Terry Gilliam
Estreno: 2009-10-23
Genero: Drama

EL IMAGINARIO DEL DOCTOR PARNASSUS  obedece a un esquema muy clásico en cuanto a su argumento. Casi de cuento de hadas. Pasado por el tamiz macabro de la mente de Terry Gilliam, la historia cobra importancia en campos muy distintos a los que en teoría uno se imagina. No es la narrativa lo que sorprende en una historia de éste tipo, mil veces contada. Hasta la saciedad casi.

Terry Gilliam es un muy buen director con una capacidad visual muy única. Te puede gustar o no, y de eso va a depender que te guste ésta película. Porque con Gilliam ocurre una cosa. Al igual que Tim Burton, Gilliam se sirve de su capacidad de "mostrar" para contar historias muy universales, pero al contrario que aquél, el ex-Monthy Phyton no debe sus películas a su estética. Lo que quiero decir es que Gilliam se preocupa muy mucho de que la linea narrativa de la película sea clara antes de imaginarse todas esas cosas que le queremos hacer ver. Burton, por el contrario, es un director más "estético" que visual.

En ésta su última película Gilliam juega con la capacidad del espectador para entender los espacios. Ya que la mitad de la película se desarrolla en el mundo real y la otra mitad en un mundo, nunca mejor dicho, imaginario. Salido de las mentes de varios de los personajes. De tal manera que, nos reta a darnos cuenta de quién es el personaje a través del cual estamos viendo ese "mundo imaginado". Es cierto que es fácil establecer tal hecho en un principio, ya que el recurso para verlo es muy sencillo. Un personaje entra por una puerta que le lleva a su propio imaginario. La misma puerta siempre, como el espejo de Alicia.

El reto es el siguiente. La película se plantea en el mundo real. El argumento se dispara en un mundo que todos conocemos. Pero se resuelve en el ficticio. De tal manera que es difícil llegar a conclusiones sobre lo que es verdad o no. Que es diferente a decir lo que es real o no. Y no solo se resuelve en ese mundo imaginado, si no que también debemos "adivinar" a quién pertenece ese mundo. Ya que varios personajes han entrado por la puerta a esas alturas de la historia. Según se nos plantea la imaginación más poderosa manda sobre las más débiles, y es nuestro papel ir averiguándolo.

Terry Gilliam no suele ser muy consciente de sus propios errores. Y ha sido un director que, por tanto, no ha aprendido mucho de éstos. Suele estar demasiado seguro de lo que quiere, y eso suele afectar mucho a las historias. Posiblemente su mejor película se siga disputando entre las magníficas 12 MONOS y EL REY PESCADOR.

Los errores de Gilliam casi siempre ocurren ya casi al final, cuando la historia se desboca más de lo que te podías imaginar, y más de lo que le permite lo ya planteado. Me refiero a que sus películas se caracterizan por esa cantidad de "idas de olla" que las pueblan, y lo bien que están insertadas dentro de una maravillosa lógica interna. Pero siempre hay un momento en que va más allá de lo que él ha planteado como "posible" hasta el momento. Y eso provoca cierta desconexión con la audiencia.

EL IMAGINARIO DEL DOCTOR PARNASSUS disimula bien su poca dureza narrativa, que es sencillamente muy sencilla, valga la redundancia. Y además hereda "algo" de la literatura de Stephen King, y me explico:

la película sabe muy bien que necesita de la empatía con sus personajes para funcionar. Y además quiere enmarcarse entre el cine fantástico, el de aventuras y el terror más puro. King es un escritor muy consciente de que, para que los lectores (o espectadores) sientan empatía, se debe presentar a los personajes muy bien, hasta el punto de que la gente pueda "quererlos". Así que, en las novelas de terror de Stephen King el factor "terror" no empieza hasta casi la mitad de la trama.

Siguiendo un esquema similar, Gilliam te hace empatizar con sus bizarros personajes durante un rato, hasta plantear el hilo conductor de la historia, que no es otro que una competición de carreras. Sí, la de el mismo Dr. Parnassus y el Diablo (magnífico Tom Waits) por conseguir un número determinado de almas. De tal manera que la hija de Parnassus, "objeto" al cual se debe la competición, se convierte en un McGuffin al mas puro estilo de Indiana Jones.

Es bastante macabro descubrir que la primera imagen de Heath Ledger en la película sea un plano del actor ahorcado sobre un río. Una imagen perfecta para atrapar la atención del espectador en un juego bastante cruel, pero efectivo y sorprendentemente respetuoso. 

La incorporación de Deep, Law y Farrell sustituyendo a Ledger está bastante bien justificada. Todo lo justificada posible teniendo en cuenta el "contratiempo" que supone la muerte de un protagonista. La suerte acompaña a una historia que, en el sentido de lo justificable, tiene bastante manga ancha al suceder en un mundo imaginario. Y en "ese" mundo es en el cual las transformaciones ocurren, cobrando un sentido más en la historia. 

Los tics visuales de Gilliam, muy cercanos al cartoon e incluso a la animación por collage muy setentera, ocurren de manera continua. Para alegría de nosotros como espectadores podemos disfrutar de sus mano a la hora de crear mudos y justificar los factores estilísticos dentro de ellos. 

En éste caso la película juega muy bien con su punto de partida de lo imaginado y lo real. Siendo el mundo "real" una maravilla en lo que respecta a los decorados físicos, al diseño de producción de objetos y vestuarios. Siendo la "troupe" de Parnassus como un grupo de viajantes del tiempo que vienen del siglo XIX. Y el mundo imaginado es exactamente eso, un mundo completamente imposible, y al ser imposible se te muestra como tal. Son espacios completamente creados por ordenador y pantallas verdes. Con una saturación de color mas cercana a los dibujos animados, y muchos contrastes.

No es una Obra Maestra, pero sí es muy divertida. El tiempo pasa volado en la sala si eres capaz de meterte en la historia y ser participe de ella, casi como si vieses teatro. Se disfruta muchísimo.

A pesar de sus fallos, que afectan sobretodo a su decelerado ritmo en ocasiones, como ocurre con casi todas las pelis de Gilliam, la película no se hace larga. Y gracias a unas interpretaciones en estado de gracia, desde un muy capaz Christopher Plummer a un carismático Heath Ledger en la parte que pudo hacer, el argumento se hace mucho más digerible, y esas escenas que no parecen contar nada (y que en realidad no lo cuentan) se hacen más amenas.

 

Sigui Gross (Tyler)


lo mejor Lo mejor de "El imaginario del Doctor Parnassus"...

Su innegable capacidad para sorprender visualmente, y el reparto, con un carismático Heath Ledger.

lo peor Lo peor de "El imaginario del Doctor Parnassus"...

Que puede hacerse aburrida, y que no es consciente de sus propios errores.

Critica de "El imaginario del Doctor Parnassus" publicada el 2009-10-27
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