Crítica de La huérfana

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Aún siendo convencional en ocasiones, pero siempre eficaz, tiene momentos de gran de calidad, un giro final de veras sorprendente y bien ejecutado, buenas interpretaciones y un ritmo siempre creciente que consigue no aparte, ni la mente. "

 


Carlos Cubo por Carlos Cubo


cartel de La huérfana

Director: Jaume Colet Serra
Estreno: 2009-10-16
Genero: Terror

Lo de Jaume Collet-Serra es algo inusual. Español, nacido en Cataluña, se marchó a Estados Unidos para estudiar cine. Su carrera profesional, sin embargo, no comenzó en el medio cinematográfico, sino en el de los anuncios comerciales y videoclips musicales. Casualidades de la vida, el mismísimo Joel Silver le ofreció dirigir una de sus producciones. Se trataba de La casa de cera (House of Wax, 2006), un remake bastante libre, y en clave slasher, de Los crímenes del museo de cera (House of Wax, 1953). Jaume aceptó el encargo, aún llevando condiciones como tener que trabajar con Paris Hilton. Y bueno, sin ser gran cosa, el director construyó una película más destacable de lo que cabía esperar. De hecho, lo que más llamó la atención de La casa de cera fue su labor tras las cámaras. El propio Silver es el que ha confiado en él para llevar a buen puerto su siguiente película de terror. En este caso, más que terror, un drama paterno-filial, siempre intrigante, que dosifica de forma inteligente los momentos de terror, hasta llevarnos a un clímax final de veras imprevisible y bien ejecutado.

Es el citado clímax final el que eleva La huérfana a una categoría alejada del manido tópico de los niños malvados. Es, por tanto, el guión, y no solo durante esos minutos finales, lo que hace de ésta propuesta una grata sorpresa, poco amiga del emergente Fast Food del terror americano moderno. Se nota tacto, buen hacer, gusto por contar una historia y mimar a los personajes. Los golpes de efecto están convenientemente resumidos por la trama, y las concesiones a la galería, más allá del posible deja vu que implica la premisa del argumento, son mínimas. Jaume va madurando como director, y es lo suficientemente hábil para hacer suyos los encargos. No es un autor, ni lo pretende, como pueden ser otros miembros destacados del nuevo cine de género (Rob Zombie, Neil Marshall, Richard Kelly), pero, desde su honestidad, es capaz de llevar a su terreno, e implicarse más allá del “acción-corten” en sus proyectos. La huérfana esta llena de alma, de talento y de interés por el resultado, no solo por terminar y cobrar el cheque. No es un encargo más, vaya. Claro que, gran parte del poder de la película, lo que hace que te aprietes al asiento durante dos horas, son sus dos protagonistas femeninas. De tratarse de una mala elección de casting, el resultado caería enteros. La elección de la siempre estupenda Vera Farmiga, como madre, y sobretodo la revelación que supone Isabelle Fuhrman, como la huérfana del titulo, son, sin despreciar al resto del entregado reparto, la base sobre la que se sustenta el guión, y la propia dirección, para resultar siempre creíble e interesante.