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Crítica de Avatar

 
"

Avatar es una película que se vive, no que se ve."



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Diego Oliver por Diego Oliver
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cartel de Avatar
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Director: James Cameron
Estreno: 2009-12-18
Genero: Ciencia Ficción



"You´re not in Kansas anymore... You´re on Pandora"

Haciendo referencia a El Mago de Oz, esto es lo que el coronel Miles Quaritch dice a sus marines al inicio de Avatar. Y la verdad es que no le falta nada de razón, porque desde el mismo instante en que nos sentamos en la butaca del cine para disfrutar de Avatar dejamos atrás el mundo que conocemos para introducirnos en uno totalmente nuevo que desborda la pantalla, sobrepasando cualquier límite e inundándolo todo: estamos en Pandora...

 

Avatar es una película impresionante. Probablemente no sea la mejor de la Historia del Cine, ni destaque por su originalidad argumental, pero es una obra de arte. Visual y ténicamente es un film que rompe moldes, traspasa barreras, rebasa límites y establece las bases del futuro del 3D Digital. Desconozco si Avatar es la primera piedra del cine del futuro, ya que eso es algo que el tiempo y la historia (perspectivas privilegiadas con las que no contamos ahora) nos dirán. Lo que está claro es que a partir de Avatar,  cualquier película que tenga efectos especiales y quiera contar una historia épica será comparada con el film de James Cameron. Cuando menos, el director canadiense ha parido un enorme y colosal punto de referencia técnico-artístico. Porque crear imágenes por ordenador está al alcance de cualquier director de cine hoy en dia: unos lo usan para hacer que coches y camiones se transformen en putos robots parlanchines (Michael Bay), y otros para destruir el mundo a su antojo una vez, y otra, y otra, y otra...(Roland Emmerich). Pero el único que las usa con inteligencia y maestría es Cameron, que ha preferido crear todo un mundo nuevo a su antojo, llenarlo de vida, de las criaturas, de la flora y la fauna que él ha querido sin tener que ceñirse a ningún tipo de imposición o atadura, y el resultado es algo totalmente nuevo que jamás hemos visto con anterioridad.

 

No soy capaz de recordar un bombardeo de imágenes de tal calibre ni un despliegue sensorial tan abrumador como el que vemos en Avatar y con el que Cameron consigue hacer creible lo que parecía imposible.  Esa es la diferencia entre ser un enorme y visionario profesional que sabe qué resorte pulsar en cada momento para asombrarnos y dejarnos pegados a la butaca,  o ser unos vulgares aficionados más, con ínfulas de grandeza movidos a impulsos de quién sabe qué sustancias artificiales. Y que me perdone el Michael Bay de La Roca, ese gran director que paso a mejor vida, cinematograficamente hablando, con esa magnífica película en 1996.

 

En cuanto a la historia, no es novedosa ni original. Es una historia que la humanidad lleva viviendo desde tiempos inmemoriales, pero está contada de una forma tan magistral que hace que te sumerjas de lleno en ella, viviendo la aventura y sintiendo en primer plano todas y cada una de las situaciones por las que pasan los protagonistas de la experiencia (a partir de ahora, habrá que referirse a Avatar más como una experiencia que como una simple película). El argumento de "colonizador llega a nueva cultura-conoce chica/princesa nativa-se enamora de ella y de su mundo-acaba luchando contra sus ex-congéneres para defender el nuevo hogar" lo hemos visto en anteriores películas como El Ultimo Mohicano o El Ultimo Samurai. Incluso la historia de Avatar podría ser el resultado de ver  Pocahontas habiendo tomado una generosa dosis de alucinógenos...Pero a esa historia ya vista, que suele conmover en la mayoría de ocasiones,  hay que añadirle aquí la grandeza y la hiperrealidad que la envuelve, que no hace sino magnificar cualquier sentimiento de la pantalla por pequeño que sea. Si antes veíamos una historia en la gran pantalla, con Cameron la vivimos.

 

Evidentemente, hay más influencias de otros films que se palpan en Avatar. Quizás el  mayor de los paralelismos sea con Bailando con Lobos: el protagonista es un "extranjero" que descubre un lado desconocido en él al tomar contacto con una cultura indígena que acaba abrazando, ganándose el respeto pasando por los mismos ritos tribales para, finalmente,  acabar renegando de sus orígenes y enfrentándose a sus semejantes. Esta rebeldía también se inspira en Braveheart, reciclando la premisa de la lucha por la libertad de un pueblo que otrora caminaba desperdigado y que se vuelve a reunir merced al valor y al ardor de un nuevo caudillo-guerrero.

 

El elenco de actores, pese a no contar con ninguna interpretación espectacular, si cuenta con la excelente labor de gente como Sigourney Weaver (que vuelve a trabajar con Cameron veinte años después de haber coincidido en Aliens: El Regreso), Stephen Lang ( dando vida al coronel Miles Quaritch, un hombre duro, abyecto y a la vez sincero, disciplinado, un verdadero líder militar que en Avatar termina representando el lado más oscuro de la historia) y Sam Worthington (desconocido cuando fué elegido para interpretar el rol principal masculino, pero que gracias a Avatar, Terminator Salvation y la próxima Clash of the Titans, se va a ver catapultado a la primera línea de fuego en lo que a actores masculinos se refiere).

 

Mención especial para Zoë Saldana,  perfecta como Neytiri, princesa guerrera de la raza Na´vi. Pese a que en pantalla nunca vemos su rostro, todo el mérito de la gran intepretación es de Zoë, que dota a su personaje de fuerza, garra, belleza, agilidad y una diáfana y clara expresión de sentimientos que acercan a Neytiri a la realidad más absoluta. James Cameron vuelve a situar a una heroína al frente de su historia, como ya hiciera con la teniente Ripley en Aliens, Sarah Connor en Terminator 1 y 2, Lindsay Brigman en Abyss, Rose en Titanic y Helen Tasker en Mentiras Arriesgadas, todas ellas mujeres fuertes de armas tomar que nada tienen que envidiar a cualquier tipo duro de la gran pantalla.

 

Podríamos hablar también del mensaje claramente ecológico de Avatar. En el lado del "bien" tenemos a los nativos Na´vi, pueblo que vive en total armonía con la naturaleza que les rodea, respetuosos con el lugar donde viven y comedidos en la explotación de los recursos de su planeta. Frente a ellos, Cameron coloca a los humanos que, ávidos de poder y especialmente codiciosos de la riqueza de Pandora debido a la crisis energética de la Tierra, no dudaran en masacrar a los Na`vi si con ello consiguen sus propósitos imperialistas. Esta premisa ecológica va unida a un mensaje pacifista y de respeto entre razas que tampoco es original en el mundo del cine, pero que no viene nada mal recordar una y otra vez.

 

Para terminar, una frase de James Cameron que muestra el camino que Avatar pretende marcar: "Espero que los espectadores salgan del cine diciendo: 'No he visto una película, he experimentado una película'". Pues bien, puedo afirmar que así ha sido, que Avatar es una película que se vive, no que se ve, y que estuve durante más de dos horas y media en Pandora.

 


lo mejor Lo mejor de "Avatar"...

El resultado visual que Cameron consigue.

lo peor Lo peor de "Avatar"...

Es una historia que ya hemos visto, aunque no de forma tan espectacular.

Critica de "Avatar" publicada el 2009-12-23
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