Crítica de Ong Bak 2

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Aunque sea inexplicable el porqué se titula Ong Bak 2, más allá de que hay hostias y el que las reparte es Tony Jaa, sigue siendo una entretenida golosina visual, tan eficaz como olvidable, para quien guste del cine de artes marciales. "

 


Carlos Cubo por Carlos Cubo


cartel de Ong Bak 2

Director: Panna Rittikrai
Estreno: 2009-08-21
Genero: Acción

Ong Bak (2003) supuso la carta de presentación, al menos en Occidente, de Tony Jaa. El tipo en cuestión es una de las máximas estrellas del cine de acción en su país, Tailandia, y motivos no faltan. Digno heredero de Bruce Lee, supera en impacto y realismo al ya de por sí difícil de superar Jackie Chan. Es, a la vez, un rostro fácilmente exportable a Hollywood, más que Jet Li o el propio Chan, aunque de momento no le ha dado por viajar. La citada Ong Bak, como película, entendiendo los elementos artísticos más clásicos (dirección, interpretaciones, guión) es bastante mediocre. Fueron las intensas e increíbles escenas de artes marciales las que la convirtieron en un éxito. Y claro, las que pusieron a su protagonista en boca de todos los fans del género. Ong Bak 2, cuya historia no tiene absolutamente nada que ver con la anterior, conserva lo bueno de aquella (coreografías de lucha vertiginosas y realistas), aunque cambia de rumbo en lo demás. Da la sensación de que su director, ésta vez el mismo Tony Jaa, ha pretendido camuflar la poca chicha en esos campos, intentando otorgar una mayor profundidad a los personajes y al propio guión. Aunque salta a la vista que algo ha mejorado, los personajes siguen presentados con brocha gorda, así como las situaciones dramáticas, de puro esquema, que solo aguantan para dar paso a un nuevo espectáculo de artes marciales.

No hay de que preocuparse. Igual que me lo pase pipa con Ong Bak, la (presunta) secuela volvió a entretenerme. No es novedad, ni engaña a nadie. Lo que se espera de éste tipo de películas es que haya buenas escenas de acción, si pueden ser sorprendentes mejor. Y es lo que ofrece, además de una factura más cuidada gracias al mayor presupuesto. Se cambia el entorno urbano por los bosques, aldeas y reinos. Se cambia el humor de parvulario por un tono más serio. El caso es que, si uno decide verla, tiene que tener en cuenta que, si el cine de artes marciales no es su fuerte, debería alejarse cuanto antes. Si, al contrario, gusta de él, Ong Bak 2 le ofrecerá momentos espectaculares (Tony Jaa manejando la estampida de elefantes, la larga lucha del clímax final) y en general una golosina visual de agradable sabor.