Crítica de La semilla del mal

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Entretenida sin más pretensiones, además de olvidable y predecible hasta la nausea. "

 


Rafa Ferrer por Rafa Ferrer


cartel de La semilla del mal

Director: Davis s. Goyer
Estreno: 2009-01-16
Genero: Terror

Cuando estuve el año pasado en New York, una de las películas que adornaban las marquesinas de la famosa plaza de Times Square era la de esta cinta de terror adolescente, sinceramente lo que más llama la atención de la cinta es el cartel de la misma donde un retocado pandero Photoshopeado de la protagonista (Odette Yustman) hace que uno piense que luego podrá ver ese ídem en movimiento, nada más lejos de la realidad, tal elemento de la naturaleza, a pesar de la belleza de la protagonista, dista km. Del que aparece en pantalla. 

En la cinta, destaca como secundario de excepción el mismísimo Gary Oldman, que le ha cogido el gusto a esos papeles serios, similar al Teniente Gordon que interpreta en la saga Batman, y que aquí parece repetir, pero sin bigote, jeje. La cinta es un Thriller, escrito por su director David S Goyer, que juega a varios palos, sin llegar a conseguirlo del todo, entretiene con lo que pone sobre la pantalla pero a ratos resulta tan fácil y previsible que uno sabe de sobra lo que se va a encontrar unos minutos después, aparte de esa manía que tienen en el cine Teen, que consiguen no solo que no empatices con ninguno de los secundarios que acompañan a los protagonistas, sino que acabas deseándoles una muerte cuanto más boba, ridícula y dolorosa mejor, más que nada por su imbecilidad en pantalla, no es que uno se haya convertido en un asesino en serie (que también). 

En resumidas cuentas, una cinta que parece un melodrama de esos que tanto le gusta a Antena 3 emitir en las sobremesas, pasado por el tamiz del terror, el cine de nazis (ahora es muy fácil meter a los nazis y el holocausto en cualquier “fregao”) y el exorcista, que también pega muy bien con cualquier cinta de terror teen que se precie. 

Entretenida sin más pretensiones, además de olvidable y predecible hasta la nausea.