Crítica de Ágora

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Alejandro Amenábar se aleja del terreno que domina, para presentarnos una película que lo único grande que tiene es el presupuesto."

 


Lucas Liz por Lucas Liz


cartel de Ágora

Director: Alejandro Amenábar
Estreno: 2009-10-09
Genero: Drama

Intérpretes: Rachel Weisz, Max Minghella, Ashraf Barhom, Oscar Isaac, Michael Lonsdale, Rupert Evans, Homayoun Ershadi, Richard Durden, Sami Samir, Manuel Cauchi, Homayoun Ershadi, Oshri Cohen.

Sinopsis
Nos ubicamos en el siglo IV d.C. en la ciudad de Alejandría, polis emblemática de un Egipto que todavía era provincia del decadente Imperio Romano. Urbe cuna de la cultura y la filosofía, cuyos símbolos eran la biblioteca (la mayor del mundo) y su faro, una de las siete maravillas del mundo.
La decadencia del Imperio Romano y su pérdida de poder, coincide con el avance del cristianismo, religión hasta no hace mucho perseguida y ahora aclamada por miles se seguidores. Las revueltas callejeras van incrementándose y los enfrentamientos entre cristianos y paganos, primero, y entre cristianos y judíos después, provocan que la ciudad entre en un profundo desorden y retroceso. Los cristianos hacen demostraciones públicas de poder en el Ágora (plaza pública de la urbe), posteriormente "profanan" la biblioteca, centro de sabiduría, cultura y enseñanza pagana, tratan de "acabar" con los judíos de la ciudad y por último, quieren hacerse con el poder de Alejandría, en la figura de su obispo Cirilo, desafiando al precepto de Roma.
En este contexto se ve atrapada Hypatia (basado en un personaje real e interpretado por Rachel Weisz), brillante filósofa y astrónoma. Su ateísmo y amor a la sabiduría la llevan a "luchar" por salvar la sabiduría del mundo antiguo y por evitar el conflicto entre hermanos, más allá de las creencias religiosas de cada uno; primero como profesora en la biblioteca, después como asesora del precepto, antiguo discípulo suyo.

Crítica
En esta ocasión Alejandro Amenábar se distancia, al igual que ya hiciese en su anterior trabajo, Mar Adentro, de su "cine habitual", del tipo de thriller en el que él se mueve con bastante maestría y con mucha profundidad de contenido, manejando brillantemente los guiones que diseña; aquí retomando colaboración con Mateo Gil, como tantas veces ha hecho ya en el pasado.
No entiendo muy bien el por qué de esta superproducción, mejor dicho no entiendo muy bien por qué Amenábar se embarca en esta película de grandes dimensiones y gran presupuesto, cuyos propósitos e historias se desmarcan de su habitual cine; de aquel que tan grandes resultados le había dado a todos los niveles.
Creo que la historia no es lo suficientemente rica, con un guión muy extenso, pero vacío de contenido, claro está, a mi juicio. Si se trata de una crítica al fundamentalismo religioso, se pierde en las historias paralelas de amor, sabiduría, razón; si se trata de ensalzar la posición de la razón pura, figura de Hypathia, frente a las creencias "irracionales" (y entiendase aquí que por irracional contemplo lo que escapa a la explicación de la razón, de la ciencia, es decir, la creencia religiosa, sin ninguna connotación adicional), se pierde en exceso en la "batalla religiosa". Creo además que trata con demasiado ligereza dos aspectos; la esclavitud y el trabajo científico. Empezaré por el segundo: en ciertos momentos, los métodos de trabajo de Hypathia quedan al borde del ridículo, no por el método en sí, sino por la forma de tratarlos y su puesta en escena. Especialmente ridículo me parece un momento en el que Hypathia está con su esclavo y se da cuenta de que tiene que replantearse su visión desde el origen y empieza a diambular de un lado a otro de la estancia, hasta que finalmente se acaba sentando y tomando en sus manos un papiro,..., no sé, me parece que la aparición de la duda y de la cuestionabilidad del fenómeno, base del pensamiento científico, se resuelve de forma grotesca. Por otro lado la esclavitud; se pasa por ella sin opinión y de forma muy liviana, entiendo que en parte es por razones del momento histórico y lo asimilada que estaba en esa sociedad, si bien sí que se vierte opinión sobre otras desigualdades de forma muy explícita: se habla de igualdad entre hermanos, se dice que todos somos iguales a pesar de las creencias religiosas, se crítica la posición del cristianismo y de la sociedad frente al papel de la mujer. Queda muy tangible la crítica al fundamentalismo religioso y a la diferencia entre hombres y mujeres, si bien no me parece que lo "horrible" de la esclavitud quede explícitamente denunciado.
Las dos historias de amor creo que desvirtúan aún más la historia, y su única "utilidad", así lo veo yo, es para poner de manifiesto la crítica al rol de la mujer y ensalzar la figura de Hypathia, como mujer con inquietudes científicas y enfrentándose, desde lo avanzado de su pensamiento, a lo marcado por la sociedad de su época. Pero están tratadas sin alma, sin pasión, carentes de emoción y sensación.
Creo que ese es el peor de los pecados de la película: la falta de garra, la falta de una explosión sentimental por algún lado. La historia queda, en exceso, narrada en términos de documento histórico, y el espectador suele demandar un "cabo" por el que atarse a la película, y eso siempre se puede conseguir por lo pasional, lo emotivo, lo épico, etc., y aquí no lo respiro.
No obstante y no todo es criticar de forma negativa, efectivamente que hay aspectos tratados con maestría y virtuosismo. Las tomas aéreas me parecen espectaculares, bellas y justo con un tempo adecuado. Los juegos de luz y los tonos pálidos de la fotografía me parecen muy correctos y difíciles de conseguir en este tipo de cine histórico.
La interpretación de Rachel Weisz, por ejemplo).
Sin duda esperaba mucho más de esta gran superproducción, pero bueno, sin duda el defecto está en mi ignorancia.

Nota general: 4 sobre 10.

lo mejor Lo mejor de "Ágora"...

La realización, las tomas áreas y la fotografía.

lo peor Lo peor de "Ágora"...

La falta de alma y pasión de su personaje principal, y por extensión de toda la película.

Critica de "Ágora" publicada el 2010-09-13
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