Crítica de La última legión

 
"

Una cinta de romanos de lo más prescindible y tan sumamente mediocre, cuyo visionado quedaría justificado únicamente en caso de no tener nada mejor que ver un domingo por la tarde."



Más criticas de La última legión



Pablo Rodríguez por Pablo Rodríguez
RSS: suscribir a RSS



cartel de La última legión
ver cartel

Director: Doug Lefler
Estreno: 2007-08-24
Genero: Acción



La última legión se sitúa en el 476 después de Cristo, cuando el Imperio Romano está amenazado por los bárbaros. En la víspera de la ceremonia de coronación que ascenderá al joven de doce años Romulus Augustus a emperador, el general bárbaro Odoacer (Peter Mullan) llega a Roma con el fin de cerrar un acuerdo con Orestes (Ian Glen), pero éste se negará a sus peticiones. El día de la coronación, cuando toda Roma se reúne para asistir a la ceremonia, Ambrosinus (Ben Kingsley), chamán mentor y tutor de Romulus, predice un gran peligro, por lo que Orestes, preocupado por la seguridad de su hijo, nombra a Aurelius (Colin Firth), de la cuarta legión, su guardia personal. Esa misma noche, Odoacer y su ejército vuelven a Roma, tomando la ciudad y haciendo que estalle una terrible batalla. Romulus y Ambrosinus son capturados y trasladados a la ciudad fortificada de Capri, mientras que Aurelius se embarca en un viaje a la costa para salvar al joven Emperador, acompañado de un pequeño grupo formado por sus más leales hombres y una bella joven guerrera llamada Mira (Aishwarya Rai).

Puede que el argumento suene bien, y de hecho es bastante llamativo, pero La última legión es una película mediocre hasta la médula, por una razón muy sencilla: es demasiado infantil. Está claramente dirigida a un público joven y ello repercute notablemente en cada fotograma. Por si fuera poco, todo el conjunto huele a postizo, desde los mediocres decorados hasta el vestuario. Si además sumamos unas interpretaciones muy ajustadas, poco más podemos encontrar de provecho en la película, salvo que, al menos, es dinámica y bastante entretenida, siendo esa su mayor virtud, que siendo una cinta tan mala, entretiene.

Las batallas son ágiles y frenéticas en su mayoría, pero en absoluto creíbles, están muy mal coreografiadas y no muestran la más mínima gota de sangre, lo que resta realismo y perjucida claramente al resultado final. Claro que, hay que entender que el responsable de la cinta es el director, Doug Lefler, en cuyo curriculum figuran cosas tan lamentables como Dragonheart 2: Un nuevo comienzo o el más potable episodio de la serie Mortal Kombat: Conquest, Cold Reality.

La última legión no busca ser realista en ningún momento, pero llega un momento en el que, aunque sepamos que no podemos tomarnos nada en serio, tiramos la toalla ante la contínua retaíla de tonterías y sandeces que se sudecen en la pantalla. Lo peor, sin duda, es el final, tan esperable, sensiblero y estúpido como cabía esperar.

Poco más hay para destacar en una cinta de romanos de lo más prescindible y tan sumamente mediocre, cuyo visionado quedaría justificado únicamente en caso de no tener nada mejor que ver un domingo por la tarde. Y ahí queda eso.

Para ver una buena de romanos, me quedo con Centurión, de Neill Marshall.

Un 3.

lo mejor Lo mejor de "La última legión"...

Entretiene.

lo peor Lo peor de "La última legión"...

El resto. Es decir, malos actores, malas batallas y un largo etc. de despropósitos que convierten a esta postiza cinta en un paquete de consumo rápido y olvido inmediato. Y el infantilismo que emana.

Critica de "La última legión" publicada el 2010-10-03
Más críticas de Pablo Rodríguez