Crítica de Valor de ley (2010) (true grit)

"

Remake al estilo Cohen"

 


Jose Mª Iniesta Ohoa por Jose Mª


cartel de Valor de ley (2010) (true grit)

Director: Joel y Ethan Coen
Estreno: 2011-02-14
Genero: Western

Los hermanos Cohen están todos los años en boca de todos. Sobre todo en los meses previos a los Oscars. Siempre tienen algo que aportar. En este caso, nos presentan Valor de ley, una versión de la novela de Charles Portis que ya fue llevada al cine nada más y nada menos que por Henry Hathaway protagonizada por el gran John Wayne. Steven Spielberg produce también este film (este hombre está en todas las películas que parecen merecer la pena. No sé cómo lo hace)

  Mattie Ross (Hailee Steinfeld) es una joven huérfana de padre que quiere encontrar a Tony Chaney (Josh Brolin) el hombre que ha asesinado a su padre. Para conseguir este objetivo recurre a un hombre que le ha aconsejado el sheriff, el policía Rooster Cogburn (Jeff Bridges). Juntos, intentarán atrapar al asesino antes de que lo haga LaBoeuf (Matt Damon), un ranger de Texas que también busca a ese hombre para juzgarlo en su tierra por el asesinato de otra persona.  

El género western últimamente está un poco perdido, pero los hermanos Cohen nos han recordado la riqueza narrativa que tiene. Esta producción guarda, como no, elementos clásicos del género pero los entrelaza con la firma característica de las películas de los Cohen. El guion es fluido y en ningún momento pierde ritmo la historia.

  Lo mejor, sin duda alguna, los actores. Merece la pena destacar la interpretación de Jeff Bridges (si no fuera por la aun mejor interpretación de Christian Bale, sin duda alguna habría ganado el Oscar). La niña, Haileer Steinfeld, nos sorprende con una interpretación muy adulta que sorprende al espectador por su edad. Y Matt Damon no se queda corto con la suya. Los  personajes siguen el típico esquema del género Western al estar muy definidos desde el principio. 

  Un punto en contra (aunque esto es cuestión ya de opiniones) es el final. Resulta demasiado repentino, dejando el desenlace muy forzado. Lo normal es pensar que un final de este tipo debería ser abierto no obstante, en este intentan dejarlo todo cerrado y resulta, como ya hemos dicho, demasiado forzado.

  A pesar de esto, merece la pena la película en todos los sentidos. Para los amantes de los hermanos Cohen o del género western clásico sobretodo. No tiene desperdicio.