Crítica de Leon (el profesional)

 
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Podríamos llamarla película incomprendida por medio mundo, y adorada por el resto; una historia de amor atípica entrelazada con acción, humor, corrupción...cine del bueno."



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Carlos Sánchez-Noriega Zafra por Carlos Sánchez-Noriega
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cartel de Leon (el profesional)
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Director: Luc Besson
Estreno: 1995-04-06
Genero: Acción



 

 Como ocurre con tantas otras, León (El profesional) es admirada por muchos y odiada por otros (quizás sean éstos últimos la mayoría). Obviamente, yo soy de los primeros, de lo contrario no estaría escribiendo esta retrospectiva para recordar una de las películas más originales y con mejor factura de los 90. La primera vez que vi León, me sobrecogió. La película me fue atrapando poco a poco, con una Natalie Portman que enamora pese a sus 12 años, y ese Jean Reno que pese a ser lo que es (un frío y calculador asesino a sueldo) simpatiza con el espectador. Esta es una película con dobles morales y significados. Su valor está más allá de la mera historia.

León (Jean Reno) es un inmigrante italiano analfabeto que al llegar a New York, tiene algunos problemas que le hacen trabajar para el Viejo Tony (Danny Aiello), una especia de capo que le da trabajos esporádicos de ‘limpieza’, es decir, de asesinar a una o a varias personas que estén dando problemas, siempre en el terreno de la mafia. Además, León tiene de vecina a una niña pequeña un poco problemática: fuma, dice tacos y no va al colegio. Además en su casa reina la indisciplina: su madre no la comprende, su hermana sólo piensa en hacer aeróbic para estar en forma y su padre trafica con drogas. Pero Matilda (Natalie Portman) quiere con locura a su hermano pequeño, es el único que la abraza cuando sus padres le riñen, y el único que la comprende y se siente bien con ella. Un día, unos matones le piden algunas explicaciones al padre de Matilda sobre un asunto de drogas. Mientras Matilda va a comprar al supermercado (curiosamente León le pidió dos cajas de leche), estos matones que resultan ser de la D.E.A (la poli neoyorquina) acribillan a balazos a la familia de Matilda. Ésta, al ver a su familia muerta y para pasar desapercibida, llama al piso de León, que tras pensárselo muchas veces la deja pasar, salvándole la vida. Matilda jura venganza para los asesinos de su hermano, y hará un pacto con León: le enseñará a leer si éste le enseña a ser una profesional como él.

Os podéis imaginar que el principal atractivo de la película radica en la relación entre León y Matilda. Pero observando la forma de ser de León y la oposición que presenta respecto a la de Matilda, este atractivo adquiere un matiz más interesante. León es un tipo serio, frío, que duerme sentado y con gafas de sol, metódico, bebe leche a todas horas y su mejor amiga es una planta a la que pone al sol todas las mañanas y riega y limpia todas las tardes. Al aparecer Matilda en su vida obviamente su orden y monotonía se derrumban, acosadas por la fuerza e ímpetu de la pequeña. Mucho se ha hablado de esta relación. Realmente al finalizar la película no quedan del todo claro los sentimientos que albergan, porque Matilda quiere a León, pero ¿y éste?. Obviamente siente un aprecio por la pequeña, cada vez mayor, pero no se llega a ver ni un atisbo de amor por su parte. Se recortaron escenas del metraje original debido a su carácter sexual, que no dejaron en el montaje final debido a exigencias de los productores, así que seguramente de esta relación se podría hablar mucho más. León poco a poco evoluciona. Habla, se relaciona, ríe, bromea…cosas que parece que antes era impensables que salieran de él. El espectador va por lo tanto, haciéndose amigo de este curioso personaje y de su más que curiosa compañera.

 

Jean Reno interpreta aquí sin duda alguna el papel de su vida. El veterano actor francés (de origen español para el que no lo sepa) nació para interpretar a León. Probablemente nadie podría haberlo hecho mejor que él. Dentro de la frialdad del personaje, Reno tiene una amplia gama de registros. La cara es el espejo del alma y la de León la refleja muy bien. Si habéis visto la película, recordar su conversación con Tony cuando le pide el rifle francotirador, o la cara que ponía antes de abrir a Matilda la puerta la primera vez que entró en su casa, o los movimientos en la escena en la que utiliza a un policía de escudo y sabréis perfectamente a qué me refiero. Reno proporciona al personaje un carisma innegable. Es un asesino, al que llegamos a querer. 
Mención aparte para Natalie Portman, en su primera gran película. No iría muy desencaminado que realiza quizás la mejor interpretación de un actor tan pequeño en una película. Su interpretación es perfecta: llora, sufre, ríe…todo sale espontáneo y natural, como es ella misma. Incluso canta. Su Matilda es una chica escuálida y desvalida que le da la vuelta a todo, incluso al propio León. Su meteórica carrera se puede justificar viendo su interpretación aquí.
En cuanto a Gary Oldman, quizás sea el punto flojo de la película. Para mi gusto es demasiado caricaturesco, demasiado exagerado. Debería haberse cortado un poco y ser igual de cabrón, pero poniendo caras normales. Parece que Besson le dio carta blanca para que hiciese lo que le diera la gana. 

En cuanto a Luc Besson, director francés cuya película ‘Taxi’ le dio a conocer a nivel mundial, debería dar clases a algunos directores americanitos sobre cómo se hace una buena película de acción. Porque aquí los malos no son malos, y los buenos no son buenos ¿o quizás sí?. El guión (también de Besson) no es nada del otro mundo, pero gracias a su buen pulso, a mostrar Nueva York de una forma tan acertada y cercana, a no exagerar demasiado ninguna escena y principalmente a sus dos actores que saben interpretar a sus personajes y defender sus diálogos de maravilla, sus fallitos pasan desapercibidos. No los enumeraré, porque al lado de las virtudes de esta película son despreciables. 

 

Por el simple hecho de contar una historia tan atípica, donde chocan la infancia contra la madurez, la inocencia y la rigurosidad, y mostrándonos los secretos más íntimos de estas dos personas, merece la pena el visionado de esta película. Porque va mucho más allá de su primer visionado, va sobre la amistad y el amor, y sobre la necesidad de estas dos cualidades en todas las personas. 


lo mejor Lo mejor de "Leon (el profesional)"...

Absolutamente todo, Reno y Portman soberbios, Luc Besson sabe manejar los tiempos para no aburrirnos, con excelentes escenas de acción. El guión, que podría haber fallado fácilmente, no se tambalea en ningún momento. Obra maestra.

lo peor Lo peor de "Leon (el profesional)"...

Gary Oldman.

Critica de "Leon (el profesional)" publicada el 2011-03-29
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