Crítica de Extraños en un tren

"

Una obra maestra de la intriga y del suspense dirigida por el maestro Alfred Hitchcock."

 


Ángel López Gallego por Ángel López


cartel de Extraños en un tren

Director: Alfred Hitchcock
Estreno: 1951-01-01
Genero: Suspense

Un tenista llamado Guy Haines y Bruno Anthony, un caprichoso heredero, se conocen casualmente en un tren con destino a Long Island. Después de mantener una breve conversación, el adinerado psicópata le propondrá un maquiavélico plan: un intercambio de crímenes, él acabará con la libertina mujer del deportista para que al final éste pueda conseguir su divorcio y el tenista asesinará a su padre al que tanto odia.

Una obra maestra de la intriga y del suspense dirigida por el maestro Alfred Hitchcock. Los guionistas Raymond Chandler y Czenzi Ormonde se basaron en la novela de Patricia Highmith, para realizar ésta intrigante, perversa y retorcida adaptación. La fotografía en blanco y negro de Robert Burks es extraordinaria y la secuencia de la feria es simplemente magistral. Una vez más Alfred Hitchcock toca dos temas: el estudio de la parte maligna del ciudadano modelo y la figura del falso culpable. En el reparto cabe destacar a unos espléndidos Farley Granger, Ruth Roman y Robert Walker, cuyo personaje posee claras connotaciones homosexuales.