Crítica de Mientras duermes

"

¿En quien confias?"

 


Jose Garcia Martinez por Jose Garcia


cartel de Mientras duermes

Director: Jaume Balagueró
Estreno: 2011-10-14
Genero: Suspense

César es portero en un edificio de apartamentos y no cambiaría este trabajo por ningún otro, ya que le permite conocer a fondo a todos los inquilinos del inmueble, así como sus movimientos, sus hábitos. Desde su posición le resulta fácil controlar sus idas y venidas, estudiarles, descubrir sus puntos débiles, sus secretos. Si quisiera podría incluso controlar sus vidas, influir en ellas como si fuera Dios, abrir sus heridas y hurgar en ellas. Y todo sin levantar ninguna sospecha. Porque César guarda un secreto muy peculiar: le gusta hacer daño, mover las piezas necesarias para producir dolor a su alrededor. Y la nueva vecina del 5ºB no deja de sonreír. Entra y sale cada día radiante y feliz, llena de luz. Así que pronto se convertirá en el nuevo objetivo del juego de César. Se trata de un reto personal, de una obsesión.

¿Son de confiar todas las personas a quienes les hemos dado nuestra confianza? La respuesta es claramente, no y este largometraje lo deja bastante claro.
Hay personas que nacen con estrella y otras que nacen estrellados,   luego hay personas que su grado de felicidad es proporcional a la infelicidad de quienes le rodean, como es el caso de Cesar, el protagonista del filme. Un personaje gris oscuro, frío, solitario e infeliz, interpretado por un cada vez más creíble Luis Tosar (También la lluvia, Celda 211, Te doy mis ojos, Los lunes al sol).
A estas alturas del año, el cine español está ofreciendo productos bastantes aceptables, basándose en protagonistas bastantes retorcidos, y de personalidad poderosa (No habrá paz para los malvados,  La piel que habito y Blackthorn, sin destino).
En resumen, película entretenida sin muchos sobresaltos, ni artificios, sin abusar del susto fácil ni de la hemoglobina (a excepción de una escena, la más macabra que no la más cruel del todo el metraje), y con un final desolador y nada complaciente.