Crítica de La posesión

"

(¡que acabe ya por Satán! ¡que acabe ya!"

 


Alberto Zamora López por Alberto Zamora


cartel de La posesión

Director: ANDRZEJ ZULAWSKI
Estreno: 1981-08-27
Genero: Terror

Esta última semana, la he dedicado a saldar cuentas pendientes con clásicos del cine de terror, que tenía aún pendientes. Si llegó a saber que iba a encontrarme con un film como La posesión, me lo ahorro y me quito de líos.

 

El film, que supone la única incursión de su director, Andrzej Zulawsky, en el cine de horror, comienza como un duro drama, acerca de un matrimonio roto, para ir derivando, en vete tú a saber que coño.  Hacía bastante tiempo que no lo pasaba tan mal con una película.

 

La primera hora es gente gritando, con una dirección tosca, una fotografía feísta y un trabajo nulo de atmósfera (esas habitaciones, llenas de papeles tirados por el suelo). Pues bien, parece que todo este sopor y coñazo, esta bañado en simbolismo, que todo es la mar de profundo, y que yo debo ser un zoquete, por no enterarme de nada y aburrirme como una ostra. Os aseguro que no voy a enfrentarme a un segundo visionado, para sacarle dobles lecturas.

 

Hay un matrimonio roto, por infidelidad, una pelea de karate, un cuchillo eléctrico, un monstruo que provoca adulterios, detectives con calcetines rosas, mucho muro (el film se ambienta en el Berlín pre-caída) y una sensación global de despropósito, bañada en pedantería, que me ha puesto enfermo, además de crisparme los nervios en demasiadas ocasiones.

 

Se puede ser surreal, intrigante y a la vez una máquina, como mi adorado David Lynch, pero lo del tipejo este es de juzgado de guardia. No quepo en mí de asombro, al descubrir que el film estuvo nominado a la Palma de Oro en Cannes en 1981. Lo peor es su duración: la tortura se eterniza hasta las dos horas, para demostrarnos al final, que todo ha sido una especia de gran broma.

 

Solo destacar los protagonistas Sam Neill e Isabel Adjani, y la escena del metro, protagonizada por esta última, donde la actriz de gana el pan.

 

Si ser un mendrugo, significa perderse films como este, me quedo imbécil para toda la vida. Palabrita del niño Jesús.


lo mejor Lo mejor de "La posesión"...

La escena en el metro, y cuando aparecen los títulos de crédito

lo peor Lo peor de "La posesión"...

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Critica de "La posesión" publicada el 2011-10-23
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