Crítica de Mientras duermes

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Otro buen ejemplo de buen cine español. Espectacular Luis Tosar, aterrador y potente en cada "no gesto"."

 


Lucas Liz por Lucas Liz


cartel de Mientras duermes

Director: Jaume Balagueró
Estreno: 2011-10-14
Genero: Suspense

Intérpretes  Luis Tosar, Marta Etura, Alberto San Juan, Petra Martínez, Carlos Lasarte, Pep Tosar, Amparo Fernández, Oriol Genís, Iris Almeida.
Sinopsis  César (personaje interpretado por Luis Tosar) trabaja como portero de un edificio y no cambiaría su ocupación por nada del mundo. Tras su trato amable y cortés, César oculta su verdadera identidad. Es una persona infeliz cuya única alegría es hacer partícipe de su infelicidad a las personas que le rodean. El trabajo como portero le permite, de forma discreta y sin levantar sospechas,  conocer la vida de sus vecinos e influir en ella, en su conducta. La vecina del 5ºB (personaje interpretado por Marta Etura) es su nueva obsesión, su nueva víctima. Desde "su hall" César tratará de "borrarle la sonrisa de la cara".
Crítica  ¡Cómo echábamos de menos la butaca de un cine! Hacía ya días que no podíamos disfrutar de la oscuridad de una sala de proyección y al fin, este pasado domingo nos pudimos refugiar en una. Y con ganas. Ganas de ver esta cinta de Jaume Balagueró, director al que reconocemos que no le hemos pillado el puntito desde esta tribuna, y protagonizada por el paisano de mis ancestros, Luis Tosar.

Mucho y bueno habíamos leído de ella y en esta ocasión creemos que le hace bastante justicia. Sí, señores sí, noticia!. ¿Iremos aprendiendo?

Es una cinta de suspense inquietante donde la intriga se crea mediante una  atmósfera de terror reposado, mejor dicho, de horror calmado, lejos del sobresalto efectista, del susto, de los saltos de butaca. Balagueró ha puesto los elementos necesarios para crear ese ambiente y Tosar con su interpretación consigue generar pánico y horror, alejándose de los golpes típicos del género.

Como ya hemos leído por ahí a críticos que saben mucho más de esto que nosotros, recuerda al mejor Polanski y por qué no, por momentos ciertas gotas tienen aroma a Hitchcock.

Se va construyendo con un tono calmado y reposado pero para nada anodino, superficial o que pueda causar aburrimiento o adormecer al personal. Es el justo y necesario. Por un lado el  transcurrir rápido y diario de "la vida del vecindario" y por otro el lento, minucioso y detallado trabajo del artesano portero metido a "psicópata de la infelicidad". Ese lento transcurrir te va haciendo respirar horror  a la vez que casi empiezas a cogerle simpatía al personaje de Luis Tosar.

La cinta empieza muy bien con unas notas de piano estremecedoras y un alegato en pro de la Infelicidad arrollador. Uno se pregunta, ¿cómo alguien puede estar tan convencido de que no puede ser feliz?

El acierto del guión reside en elegir a un portero de inmueble como eje de toda la película. Un portero a veces invisible para los vecinos, que puede pasar desapercibido aún sabiéndose que está allí. Apartado e incluso vejado por algún vecino, poniendo de manifiesto la falta de humanidad que a veces se presenta en las grandes urbes, incluso con la gente que te rodea todos los días. Un acierto, porque ese portero, sin que los vecinos lo sepan, puede conocer su vida, puede controlarla, puede incluso dirigirla como si fuesen sus títeres. Un portero meticuloso, maniático del orden, que les pagará con grandes dosis de crueldad y repartiendo kilos y kilos de infelicidad. A su falta de humanidad y  a su presencia terrorífica y aterradora, le acompañan ciertos ingredientes  que lo ensalzan, como es su residencia en el sótano; un lugar lúgubre, sin apenas luz, iluminado con fluorescentes de sala de autopsia, solitario,..., muy solitario. Y ... ¿dónde encuentra desahogo? ¿a quién le cuenta la verdad de sus pensamientos? A su madre, convaleciente y sin habla.  ¡¡Qué gran acierto de guión!! Qué grande. No le puede delatar y su sufrimiento al escuchar las palabras de su hijo ensalzan la falta de humanidad de César.

A ese personaje le acompañan otros dos fundamentales y que son también un acierto. El presidente de comunidad de vecinos que dan ganas de "fostiarle" (aunque penosamente interpretado) y la niña sin escrúpulos,  Úrsula (personaje interpretado por Iris Almeida) conocedora de la verdad y que la explota hasta donde puede: chantajista, aprovechada, perversa, mala,..., con unos ojos claros cargados de ira, de la ira felina (como le decía mi madre a mi padre)..., pero niña al fin y al cabo.

Otros elementos, en cambio, están ya demasiado explotados en el género, y que no nos gustan, son la presencia de la rubia buenorra que luce encantos, personaje muy trabajado en el cine de terror palomitero estadounidense, y los "bichos", que no "bichitos", también protagonistas de muchos segundos de metraje en la historia del suspense y el horror. Dicho esto, no podemos menospreciar la interpretación de la bella Marta Etura. Está realmente convincente y bien, además de guapa.

Pero la película sin lugar a dudas no sería la misma sin un espectacular Luis Tosar. Una interpretación soberbia y ya son muchas las del gallego. Aterradora y dual, como mandan los canones. Debajo de una persona servicial y amable, se encuentra un ser infeliz, despojado de toda virtud humana y cuyo único consuelo en la vida es hacer el mal ... muy bien reflejado en una de sus frases: "antes le borro a la puta esa la sonrisa de mierda de la cara". Clava un completo retrato de lo que es no conocer la felicidad ni esperarla, desde el punto de vista de un "cabrón redomado" cuya única razón para no suicidarse cada noche es hacer infelices a sus víctimas, tanto como él se siente. La expresión última del mal de muchos como único bálsamo. Una interpretación de Goya, suponemos que de la mano con José Coronado, por No Habrá Paz Para Los Malvados de Enrique Urbizu y ya comentada también con anterioridad desde la Ignorancia; dos buenos ejemplos de lo que debería ser la apuesta del cine español, cine de calidad.

Un acierto total es también la selección musical en cada momento, aspecto que como saben nos gusta apreciar.

Desde la Ignorancia nos complace y mucho darle un notable, se lo merece. Nos cuesta dar notas altas, pero en este caso por guión, ritmo, interpretaciones, música, atmósfera y sensaciones transmitidas nos complace dárselo.

A partir de ahora tengan cuidado de a quién le dejan las llaves de casa...
Nota general 7,5 sobre 10.