Crítica de La conversación

"

Una fascinante película de suspense e intriga con un formidable Gene Hackman."

 


Ángel López Gallego por Ángel López


cartel de La conversación

Director: Francis Ford Coppola
Estreno: 1974-09-26
Genero: Suspense

No hay duda de que Francis Ford Coppola se encontraba en lo más alto de su carrera cinematográfica, se podría decir que estaba en racha. Como así lo demuestran una serie de películas que van desde 1972 hasta 1979, en las que se incluyen las dos primera partes de la mejor saga de la historia del cine. Entre ellas también está 'La conversación', excelente película de espionaje realizada entre 'El Padrino' y 'El Padrino. Parte II', en la que el suspense y la intriga están bien servidos. A vista de pájaro, con un prolongado y pausado picado nos muestra una concurrida plaza de San Francisco, seguidamente y muy lentamente se va acercando hasta fijar la cámara en el protagonista de la historia. Así es como comienza esta interesantísima cinta, en la que un formidable Gene Hackman interpreta a Harry Caul, un auténtico lobo solitario que se dedica a espiar a los demás, todo un experto en vigilancia y sistemas de seguridad. Toca el saxofón en sus ratos libres y es católico recalcitrante. Cuando es contratado por un empresario millonario para investigar a su bella y joven esposa, es testigo de conversaciones tan relevantes que atraerán a los fantasmas del pasado.

La meticulosa y espléndida dirección de Coppola está pensada hasta el más mínimo detalle, desde esos planos largos con zooms muy lentos hasta la escena de los títulos de crédito finales; en la que la cámara gira de izquierda a derecha simulando una cámara de videovigilancia, pasando por el protagonista que se encuentra oculto en la parte izquierda de la pantalla, sentado en una silla y tocando el saxofón. El guión escrito por el propio director está muy bien atado, con un giro inesperado hacia el final de la película. Y por supuesto, no puedo olvidarme de la fantástica e inolvidable música de David Shire, una melodía que expresa a la perfección los sentimientos de Harry, en la que el piano y el saxo son los instrumentos predominantes.

Una fascinante película de suspense e intriga, olvidada por muchos, infravalorada por otros, que se trata de una de las cintas más importantes de la filmografía de Coppola. Muy recomendable, no se la pierda.