Crítica de War horse (caballo de batalla)

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Un largometraje bello, barroco y absurdo, demasiado largo y que presume demasiado envoltorio para tan poco regalo. Ya lo decía Dylan, “Los tiempos cambian” y Spielberg se ha quedado atrás."

 


Juan José Iglesias Abad por Juan José


cartel de War horse (caballo de batalla)

Director: Steven Spielberg
Estreno: 2012-02-10
Genero: Drama

A día de hoy, Spielberg se ha convertido en un director anticuado. Su cine efectista y purista en las formas se descubre poco emocionante y privado personalidad. Quizá el seguir una fórmula que funcionaba esplendida en los años 80, le coloca en el desalentador Olimpo de las viejas glorias. No he sentido el menor interés por el cine de este director desde Indiana Jones y E.T. y por el momento no tengo intención de cambiar de idea, ya que “War Horse” es de nuevo una película mediocre, acomodada y pensada como producto para masas, con una artesanía, eso sí en sus formas, fastuosa y detallista hasta los límites más remotos.

Esa magnificencia y minuciosidad técnica es la única baza del director y con este tema cumple a la perfección. Los decorados, la fotografía, esos  planos largos son espectaculares y la música apoya todo eso de forma pretendidamente fascinante. La formula Spielberg en todo su apogeo. Formula que insisto ha perdido por completo su lugar.

Juega con lo cómico y lo dramático, a veces con buen resultado y a veces aparentando una parodia de cine infantil. A ratos se presenta pletórica de belleza y a veces tengo la impresión de que el caballo o el pato se van a poner a hablar, y me siento como si estuviera viendo “Shrek”.

Esta irregularidad dramática y narrativa comienza a vislumbrarse a los diez minutos de película, tras un comienzo espectacular que apunta hacia un portentoso drama, pero se diluye irremediablemente con rapidez. El aroma clásico del comienzo, emula esas historias sencillas e inolvidables del viejo Hollywood. Historias sobre las cosas importantes de la vida, el amor, el trabajo, la familia o la amistad. En ese sentido me llegó a recordar, por los sentimientos que produce a la mítica y maravillosa “Que verde era mi valle”. Sencillez que el director utiliza sabiamente para dominar las emociones del espectador. Habría podido ser una buena película de haber seguido esos senderos.

Pero no es así. Utilizando un recurso precioso, que ya utilizara Hitchcock en “Psycho”, que es el de mutar la historia, cambiando repentinamente de protagonista, la historia se pierde en el más absoluto sin sentido, convirtiéndose en un drama bélico que transforma lo que sería una buena ambientación en su esencia y motor, hecho que coloca lo narrativo en un lugar secundario, para lucimiento personal del director.

En ciertas escenas busca un significado poético que no consigue, anulando por completo el sonido ambiente y utilizando únicamente imágenes y música. Otras escenas presumen de una sorprendente violencia que reincide en una terrible condescendencia hacia el espectador, que me habla de un Spielberg que considero se encuentra en un momento en el que su enardecido orgullo subestima la inteligencia del espectador.

Temas como el vestuario o las localizaciones son impresionantes, sí, todo está cuidado hasta el último detalle, pero eso es muy poco para convencerme. La impresionante fotografía de Janusz Kaminski, es una de las mejores bazas de la cinta, reafirmando la idea que me produce el cine del director, que no es más que rodar cualquier cosa, con una habilidad para realizar tremendamente habilidosa.

John Williams vuelve a llenar de increíbles partituras las escenas de Spielberg. La unión de los dos personajes logra lo que ha logrado siempre, emocionar. Tan bellas escenas mezcladas con la música de Williams buscan la lágrima fácil del espectador con eficiencia insuperable, pero eso sigue siendo muy poco.

Su única curiosidad estriba en situar a un caballo en el papel protagonista y en cómo conseguir transmitir sentimientos y circunstancias a través del animal. El intento de hacer un cuento de hadas, con el caballo de protagonista no le hace ningún favor a la peli y lo lleva a situaciones de lo más absurdo. Y esa esclavitud para con la espectacularidad convierte algunas escenas simplemente en ridículas.

Un largometraje bello, barroco y absurdo, demasiado largo y que presume demasiado envoltorio para tan poco regalo. Ya lo decía Dylan, “Los tiempos cambian” y Spielberg se ha quedado atrás.


lo mejor Lo mejor de "War horse (caballo de batalla)"...

Algunos bellos fotogramas.-

lo peor Lo peor de "War horse (caballo de batalla)"...

El guión.-

Critica de "War horse (caballo de batalla)" publicada el 2012-02-04
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