Crítica de Un cuento chino

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Sebastián Borensztein se mueve con absoluta libertad por la comedia absurda, la comedia blanca, el drama, el romance y el cine social, no dando jamás ningún tipo de tregua a la sensiblería, a la politización de sus circunstancias, o la condescendenci"

 


Juan José Iglesias Abad por Juan José


cartel de Un cuento chino

Director: Sebastián Borensztein
Estreno: 2011-06-17
Genero: Comedia

“Un cuento chino” es una película sobre personas, sobre la nobleza de algunas personas y sobre el dolor que cargan. Sobre esas personas que llevan dolor siempre en su maleta, vayan a donde vayan, desde hace tanto tiempo que ya no recuerdan cuando empezó. Es una comedia noble e inteligente que recordaré durante años.

Sebastián Borensztein se mueve con absoluta libertad por la comedia absurda, la comedia blanca, el drama, el romance y el cine social, no dando jamás ningún tipo de tregua a la sensiblería, a la politización de sus circunstancias, o la condescendencia con su público. Ha rodado un largometraje capaz de hacer expresar la sonrisa más espontanea y veraz a cualquier espectador, mientras él, como narrador cinematográfico le respeta y se gana su respeto como creador.

El guión del propio Borensztein, nos plantea un personaje ceñudo, adusto, solitario y arisco, que debido a un dramático episodio en su vida decide vivir como un asceta, sin ningún tipo de contacto social, salvo el puramente comercial, pero manteniendo una serie de valores pletóricos de honestidad, sinceridad y libertad dignos de una extraordinaria belleza. El estudio profundo del personaje, sus manías y su desolador carácter hablan a las mil maravillas de Borensztein como escritor.  Todos los diálogos aportan algo a la historia, ya sean gags, explicaciones de personajes, o diálogos determinados a emocionar al espectador. Todos logran su cometido y el guión huye despavorido de cualquier  idea parecida al “Mcguffin”. Nada es gratuito.

La mezcla de nobleza infinita y mal humor, el tono jocoso del chino en una situación de lo más  dramática y una bellísima historia de desamor, son las habilidosas armas de esta encantadora comedia.

Este personaje que rebosa humanidad por los cuatro costados y que recuerda ineludiblemente al Jack Nicholson de “Mejor Imposible” (James L. Brooks, 1997) tiene al mejor aliado posible. Y cuando digo el mejor, digo el mejor, Ricardo Darín. Lo de este actor es ya, cosa de locos. Su habilidad para encarnar a cualquier tipo de personaje y llevarlo a los límites es un auténtico escándalo. Desde su Esteban Espinosa en el Thriller “El Aura”, su Nicolás en el esplendoroso drama “La educación de las hadas”, sus roces con el policíaco en “El secreto de sus ojos” de Campanella o el cine social de “Carancho”, hasta la comedia blanca, social y dramática de la cinta en ciernes, este señor borda lo que le eches. Como trabaja la profundidad del personaje, como aborda con maravillosa meticulosidad cada pasillo del alma de este Roberto y como logra esa credibilidad aplastante, me hacen pensar en él, como en la referencia actual del cine hispanoamericano. Me emociona sin tapujos ni barreras, me hace reír y me produce una sensación de nostalgia tremenda.

Una película repleta de honestidad, que pudiendo caer con facilidad en la sensiblería mantiene su casta desde la más sencilla y humilde admiración por la inteligencia.


lo mejor Lo mejor de "Un cuento chino"...

Ricardo Darín.-

lo peor Lo peor de "Un cuento chino"...



Critica de "Un cuento chino" publicada el 2012-02-11
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