Crítica de Desayuno con diamantes

"

Una comedia romántica perfecta, exquisita y deliciosa, que ya es todo un clásico"

 


Ángel López Gallego por Ángel López


cartel de Desayuno con diamantes

Director: Blake Edwards
Estreno: 1963-11-12
Genero: Comedia

Si tuviera que decir varias películas que definieran lo que es la magia del cine, una de ellas sin duda sería 'Desayuno con diamantes'. Una maravillosa película que comienza con la mítica escena de la preciosa y bella Audrey Hepburn desayunando frente a un escaparate de Tiffany’s. Son tantas cosas que recuerdo de este film que solo voy a mencionar algunas, como por ejemplo a Hepburn cantando la letra de Johnny Mercer acompañada de las inolvidables notas de Henry Mancini, a un gato empapado y un beso bajo la lluvia.

El magnífico guión de George Axelrod se basa literalmente en la popular novela del mismo título de Truman Capote, claro exponente de la novela negra y autor de obras maestras como “A sangre fría”. El director Blake Edwards, poco conocido hasta entonces, había realizado más de media docena de películas, pero fue con 'Desayuno con diamantes' con la que alcanzó la fama. Sin embargo la actriz belga Audrey Hepburn, obtuvo su cuarta nominación de su carrera por interpretar a Holly Golightly, una joven guapa, presumida y elegante que lleva una vida alegre y despreocupada. Y por último, decir que Henry Mancini compuso la música de “Moon River” expresamente para Hepburn.

Una comedia romántica perfecta, exquisita y deliciosa, que ya es todo un clásico, interpretada por una impresionante Audrey Hepburn y un apuesto y distinguido George Peppard. Sencillamente inolvidable, no se la pierda.


Critica de "Desayuno con diamantes" publicada el 2012-03-07
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