Crítica de Intocable

"

Una comedia sobre un drama humano y sobre la amistad que arranca un buen puñado de carcajadas."

 


Lucas Liz por Lucas Liz


cartel de Intocable

Director: Eric Toledano
Estreno: 2012-03-09
Genero: Comedia

Intérpretes.

 

François Cluzet, Omar Sy.

 

Sinopsis.

 

Basada en una historia real que tiene como eje central la relación de amistad que se forja entre rico aristócrata que se ha quedado  tetrapléjico a causa de un accidente, Philippe (personaje interpretado por  François Cluzet) y su cuidador a domicilio, Driss (personaje interpretado por Omar Sy).

 

Driss es un joven de raza negra que vive en un barrio marginal y con problemas de integración, además de económicos. En esa situación y para poder cobrar la prestación social, se ha de presentar a tres entrevistas de trabajo en las que sea rechazado. Para su asombro, al presentarse para la plaza de cuidador interno que Phillippe oferta, en vez de ser rechazado, se le ofrece el puesto de trabajo durante un periodo de prueba de dos semanas. A partir de ahí, dos mundos completamente distintos, intocables el uno con el otro, se van acercando y aproximándose, forjando una estrecha relación entre ambos personajes. 

 

Crítica.

 

Abordar esta reseña no nos será sencillo dado que sensaciones contrapuestas nos afloran en todo momento. Desde este tribuna huimos de la lágrima fácil, del recurso sencillo, del mensaje sensiblero, del trasfondo edificante atacando a la denominada "fibrilla" y de cosas similares al uso, sean buscando la risa o la lágrima. Bien es verdad, que en la sala, durante los más de cien minutos que la película dura, gran cantidad de risas y carcajadas se nos roban, se nos sacan, se nos caen... Son risas y las risas buenas son, más aún en tiempos en los que multitud de problemas nos ocupan y nos preocupan. Pero nos preguntamos si vale todo, si todo es permisible, si no estaremos "jugando" con situaciones dolorosas y que ampliamente desconocemos, pudiéndolas incluso ridiculizar..., no sabemos, tenemos nuestras dudas...y no sólo debidas a nuestra ignorancia.

 

Intocable es el dolor, el sufrimiento, la impotencia del que ni siquiera puede tocar... Intocable es la alegría, el humor, la sensación de tener ganas de reír... ¿Qué ambas cosas se toquen en esta "comedia", que huye del drama y se queda en la trivialidad de la superficie, no sé si nos acaba de gustar?

 

Intocables son las ganas de vivir del que sufre, su tesón, su fortaleza, su valentía, que se ría uno de sí mismo, de su situación... pero crean si les decimos que albergamos millones de dudas sobre la legitimidad de las risas y de las carcajadas externas. Incluso de la moralidad y la banalidad de las mismas. En ello nos debatimos...

 

Hecha esta reflexión, la cual nos era del todo necesaria, pasemos a hablar de cine. Lo que en principio y desde fuera podría hacer pensar en un drama, se convierte en una comedia. Sí señoras y señores, en una comedia pura y dura, en la que gran parte del anfiteatro no para de soltar carcajada tras carcajada (incluidas las nuestras), a pesar de la situación realmente dura que se está describiendo. Ahí es dónde nos preguntamos si vale todo. Pero la verdad es que el guión y la forma en la que la cinta está concebida, nos evita aproximarnos en exceso a la problemática concreta de Philippe, a su sufrimiento y a la impotencia que ésta le acarrea, haciendo énfasis en "la visión positiva"; en cómo Philippe es capaz de reírse de sí mismo y de su situación, y cómo las ganas de vivir y ciertas pasiones le siguen haciendo querer avanzar y avanzar, más aún cuando conoce a Driss. La historia, y la forma de contarla, huye de esa vertiente dolorosa y sufrida (evitando la lágrima fácil), pero en ocasiones raya que se ridiculice el problema... Más tranquilo nos deja el hecho de que las personas reales, las de carne y hueso que lo vivieron, hayan colaborado en el proyecto...

 

Dos mundos completamente opuestos en todo se acercan, conviven, se estrechan y se entrelazan. Algo que fue real y que queda fielmente plasmado en el film, conseguido, sin duda, por la buena química entre los dos protagonistas de la cinta, François Cluzet y Omar Sy. Abismos raciales, abismos económicos, abismos sociales, abismos culturales, etc., separaban a ambas personas. Pero señores, al fin y al cabo, personas, y eso permite superar muchas barreras, abrir muchas fronteras, tender muchos puentes y conquistar muchos corazones por empresa difícil que parezca a priori.

 

Las dos interpretaciones protagonistas son de notable y la buena relación entre ellos es un éxito, cuyo resultado queda demostrado en la pantalla. Unido ello, otro elemento primoroso es la música, y sobre todo en la recta final de la película. Les recomendamos el corte "Una Mattina". Maravillosa BSO... cómo nos gusta este elemento en el cine!!! Grandioso Ludovico Einaudi.... desde aquí, GRACIAS.

 

Es un producto para el público generalista, necesitado de buenas sensaciones y mensajes de optimismo, logrando huir de la compasión y el victimismo, pero queriendo poner ciertos velos al sufrimiento y al dolor. Sin duda que es humana e hilarante, pero todas nuestras dudas han quedado expresadas y crean si les decimos que una semana después todavía no le encontramos respuestas a nuestro debate interno...

 

La verdad y la conclusión. Nos hace reír, nos entretiene y es cine entretenido y divertido para todos los públicos. ¿Todo vale? No lo sabemos... Nosotros desde aquí la aprobamos y se la recomendamos. Lo mejor es que la vean y la juzguen, y ya de paso, nos dejen su comentario aquí para ayudarnos a salir de la encrucijada.

 

Hoy, más ignorantes que nunca.

 

Nota general.

 

6,5 sobre 10.