Crítica de Un dios salvaje

"

Breve, pero provocadora, intensa y vertiginosa. Muy entretenida"

 


Lucas Liz por Lucas Liz


cartel de Un dios salvaje

Director: Roman Polanski
Estreno: 2011-11-18
Genero: Comedia

Sinopsis.

 

Basada en la obra homónima de  Yasmina Reza.

 

Dos parejas (las interpretadas por Jodie Foster-John C. Reilly y Kate Winslet-Christoph Waltz) se reunen en casa de una de ellas para tratar el incidente entre sus dos hijos, los cuales se han peleado. Lo que en principio es una reunión civilizada y racional para tratar de solucionar el problema en cuestión, se va empañando y se complica, adquiriendo tintes tragi-cómicos, típicos, tópicos e inesperados.

 

Crítica.

 

Estamos ante la última cinta de Roman Polanski que una vez más nos brinda un producto bueno, de calidad, entretenido y lleno de contenido. Es una película corta, pero completa; simple en formas, compleja en contenido;  tópica en cuanto a los diálogos, inusual y sorprendente en cómo se nos presenta.

 

La cinta se circunscribe únicamente al piso de una de las parejas (la formada por Foster y Reilly) y se ambienta en una ciudad estadounidense (si bien, entendemos que no debió ser rodada allí, dados los asuntos pendientes del director con las autoridades americanas).Pese a ese espacio reducido, la película no es nada claustrofóbica, nada agobiante y eso es evidencia inequívoca de la mano del director, gran diseñador de estos espacios pequeños y sabiéndole dar el tempo y el recorrido necesario para no desplazarnos a los terrenos del aburrimiento y la pesadez.

Es de ritmo rápido y vertiginoso, conduciéndonos a lo que se nos desea mostrar con la mayor celeridad posible sin entretenerse en cosas superfluas e innecesarias, resolviendo en la mayor brevedad posible lo que se quiere exponer y argumentar. Rápido, pero no fácil y sencillo.

La historia indaga en la naturaleza humana, en las relaciones de pareja, en la socialización... en cómo se anteponen las formas sobre los instintos, incluso sobre las realidades de lo que se siente y se sufre, aunque sea en silencio. Desde el personaje de John C. Reilly completamente visceral e impulsivo que ha de habitar tras la cortina de las falsas apariencias y las ganas de agradar, a la civilizada, convencida y compulsiva de Jodie Foster, quien se desmorona ante lo que no comparte, pasando por lo hilarante e irónico del señor Waltz, quien se lleva los mejores diálogos y las mejores frases. Un personaje, el suyo, que escenifica al hombre inmerso en su trabajo y a quien su vida personal le es algo completamente accesorio. Borda ese papel de hombre pegado al móvil y a su trabajo. Sin embargo, casi todo en pose, toda esa civilización, esa calma, esas ganas de conciliar y agradar... se desmoronan a las primeras de cambio, dejando fluir las verdaderas personalidades y lo que realmente cada uno siente y padece, no sólo en lo referente al incidente infantil que les concierne en esta ocasión, sino también en lo relativo a sus propias vidas y sus propias relaciones de pareja. Es ahí donde se llega a los típicos tópicos, pero muy bien expuestos y muy bien introducidos, lo que no deja de hacernos reír y sonreír. Hacernos simplemente disfrutar. Es graciosa y entretenida.

Minimalista en las formas y completamente natural, consigue que el espectador se quede prendado de ella, partiendo de lo que en principio parece una pieza simple de teatro de salón, para terminar acariciando finalmente los límites de obra maestra.

En cuanto a las interpretaciones, los cuatro únicos personajes y protagonistas exclusivos  del film están notables. Particularmente los dos personajes masculinos están sobresalientes; Reilly se lleva el papel más jugoso, Waltz las mejores frases. Ambos adorados por este espacio, ambos soberbios.

Es sin duda una muy buena comedia de comedor, no exenta de sus ricas notas malévolas y provocadoras. El adjetivo provocador no se nos puede escapar, ni podemos de dejar de emplearlo, dado que mucho poso deja en nosotros la temática de las realidades subyacentes, que cuando afloran, explotan y, ¿quién no tiene miedo a esos estallidos de realidad que nos dejan en nuestro sitio?

Muy, pero que muy recomendable. Les llevará sólo un ratito y lo agradecerán.

 

 

Nota general.

 

7,5 sobre 10