Crítica de La vida de adele

"

Siento que he tenido un coito sin interrupciones, que he vivido los instintos sexuales de una pareja que siente"

 


Ezequiel Villa por Ezequiel Villa


cartel de La vida de adele

Director: Abdelatiff Kechiche
Estreno: 2013-10-25
Genero: Drama



Con 15 años Adèle (Adèle Exarchopoulos) no duda que una chica debe salir con chicos. El problema es que las dudas son sobre su propia sexualidad. Así que cuando una noche se enamora inesperadamente de Enma (Léa Seydoux), una joven con el pelo azul, sus sentimientos y su identidad se volverán confusos.Su atracción por una mujer y el descubrimiento de su sexualidad marcará el camino de la madurez en la vida de Adéle.
Adaptación de la novela gráfica "Blue"de Julie Maroh.


Abdelatiff Kechiche, tunecino conocido en el cine francés como alguien que sabe retratar la realidad sin tapujos, tal cual, como la vida misma. 
Para poneros un poco en pre aviso de su metodología será justo contar la información que he recabado. Ha llevado al límite a los actores hasta el punto de que las protagonistas no le hablen. Bajo esa fachada de "buen rollo" que lucían en Cannes se esconde la realidad del film. Sus exigencias en cuanto a realismo se refiere se tradujeron en dos escenas. La famosa escena sexual que parece que es lo único de lo que quieren hablar los detractores.Y la de la discusión entre las protagonistas donde Kechiche exigió realismo, fiel reflejo en la escena. Pero no desvelo más, esta no es una crítica con spoiler de por medio.

Siento que he tenido un coito sin interrupciones, que he vivido los instintos sexuales de una pareja que goza de su cuerpo y de sus sentimientos. Pero vayamos por partes, porque así lo requiere el film.

Tenemos la primera parte donde vemos una Adéle perdida en el desconcierto de su sexualidad. Cuando realmente descubre lo que quiere es cuando la atracción y el amor se cogen de la mano de Enma y viajan juntas en el desconcierto de Adéle. En ese momento hay una lucha interior entre las bases establecidas por la sociedad heterosexual y sus verdaderos sentimientos.

En ese camino en su vida, aparecen los celos, la soledad y la pena. El reflejo de la vida contado con los ojos de Adéle. El pelo azul rebelde se convierte en rubio, como si fuera un semáforo que avisa que los tiempos cambian y que el tiempo no pasa en vano en el amor.
No hay fisuras en la narración, hay detalles constantes, planos cortos que invitan a descubrir su vida, lo que siente y como lo siente.

La sexualidad explicita no hace más que elevar la obra arealismo puro y acerca al espectador a la ternura, la pasión y al sexo sin codificar. Quedo embrujado por cada ápice del cuerpo de Adéle; es belleza esculpida en la pasión de Enma, las bellas Artes. 
Tenía mis dudas porque creo que la homosexualidad en el cine no siempre ha sido entendida y se ha llenado de tópicos y retórica de alcoba.
Film valiente sin reservas y con altas dosis de registro culto endulzado con literatura que hace de la historia una metáfora y refuerza mi idea de que transmitir emociones en la pantalla es posible.


Este film deja un reguero de sensaciones constantes, conuna genial multicultural banda sonora que sabe pasar de estado líquido a gaseoso como si de una formula química se tratara. Sólo me queda dar las gracias a Kechiche por poder gozar del cine en su máxima expresión. 

lo mejor Lo mejor de "La vida de adele"...

La sencillez de sus labios desnudos, su naturaleza intrínseca la convierte en envolvente y atrapa.

lo peor Lo peor de "La vida de adele"...

El desdén con el que ha sido tratado en cartelera y por los espectadores. Una pena que el cine con profundidad se difumine por sus 180 minutos y otros prejuicios.

Critica de "La vida de adele" publicada el 2013-11-08
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