Crítica de Spiderman 3

"

Al final, y teniendo en cuenta que esto es el culmen de una trilogía sobre un ser humano más que sobre un superhéroe, el estilo y el perfil de Peter Parker se ennoblece y juega su papel en el terreno para el cual ha sido creado."

 


José A. Peig por José A.


cartel de Spiderman 3

Director: Sam Raimi
Estreno: 2007-05-04
Genero: Acción

Un hombre de arena, un veneno pegajoso, un fotógrafo, la vieja tía que da buenos consejos (qué buena mujer, qué cantinela tan requetesobada), el amor, los celos, el odio. Y en el epicentro, el héroe, Peter Parker, que vendrá a sostener y a sufrir el peso de toda la trama en esta nueva entrega filmada sobre el hombre araña, la que más hurga (o pretende hurgar) en el mundo emocional de los personajes principales.

Tras sus dos predecesoras (brillantes, aunque nunca perfectas), y llegado el momento de culminar una trilogía, Sam Raimi se topa con el problema común a todas las sagas en torno a superhéroes. El principal defecto de “Spiderman 2” consistía en estirar y exprimir demasiado unos mismos temas: la vulnerabilidad del héroe, la renuncia por el amor, sacrificar los sueños en pos del heroísmo. En aquella ocasión, el resultado, a grandes rasgos, fue más que aceptable, y Spiderman empezaba a convertirse en un culebrón no en torno a el héroe enmascarado, sino sobre el ser humano que arrastra en su conciencia la responsabilidad de encarnar las hazañas de un superhéroe.
En Spiderman 3, el culebrón se amplifica y se eleva a una octava mayor, estirando y volviendo a estirar los mismos temas, lo inevitable cuando un estudio se empecina en convertir en saga un material que solo daría para un par de buenas películas. Por tanto, en el tercer paso, y siguiendo el canon, a Raimi, para evitar la reiteración descarada y anodina, le quedaba explorar el lado oscuro del héroe , sin poder evitar acordarnos de “Superman II” y “Superman III”, en las que Donner y Lester marcaron los pasos a seguir (vemos a superman renunciando al heroísmo por amor, en la II y, ya en la III, enfrentándose a su lado oscuro, en una de las escenas más recordadas por la vieja generación friki, aunque la película en su conjunto es bastante mediocre, sino mala hasta la náusea).

Por tanto, Spiderman III insiste y se repite en lo anterior pero añadiéndole un toque de oscuridad, situándo al héroe en lucha consigo mismo. Y a estas alturas de la película, como que es bastante difícil sorprender al espectador medio. Y ya se sabe lo que pasa cuando nos cuentan la misma historia demasiadas veces; que todo se reduce a un producto maniqueo, pánfilo y apático, vacío de valores creativos, previsible.

La “técnica” narrativa de Raimi (el entrecomillado viene con sorna y mala leche) se reduce al estilo culebrón televisivo: las escenas de amor, de tan facilonas tumban de espaldas: “ya no me quieres-lagrimita- ¿qué te he hecho?-lagrimita- es que hay otra persona-lagrimita- es que pasas de mi-lagrimita- es que el beso que le has dado a la otra era nuestro beso-lagrimita”. No somos maliciosos, pero ya que van a contarnos algo poco original, lo único que podía salvar al producto es el CÓMO nos lo cuentan.

Batallas espectaculares, la venganza como impulso destructor que mueve a los personajes, el rencor...y al final...¡incluso la necesidad de perdonar!. Una auténtica película sobre el bien y el mal en la que la batalla decisiva se libra en la profundidad de los corazones. Lo cierto, y en este estrato el filme triunfa casi de forma inesperada, es que cada pieza y personaje lleva su carga motivaciónal justificada según avanza la historia. El hombre de arena peca por amor (a su hija), Parker, quien a su vez peca por rencor y amor ante el recuerdo de su tío asesinado por el hombre de arena, Harry, pecador por amor a su padre, se redime en el amor al amigo, y tras conocer la verdad de los hechos. En esta película, los corazones atormentados se curan cuando la verdad sale a la luz: Parker conoce las circunstancias del asesinato de su tio, lo cual motiva su perdon, y Harry perdona a Parker cuando conoce las verdaderas circunstancias de la muerte del padre...

En suma, aunque dentro de unos años nadie se acordará de esta película, aunque no sea una gran película, en el tramo final todo se justifica y Spiderman 3 ve la luz que compensa el excesivo metraje, las probables incoherencias arguméntales o el trato facilón que se da a las relaciones entre y la construcción de personajes. Existe un entramado de relaciones que, por lo menos, sigue un esquema definido y organizado según una idea. Idea cargada de moralina, incluso algo de religiosidad. Pero al final, y teniendo en cuenta que esto es el culmen de una trilogía sobre un ser humano más que sobre un superhéroe, el estilo y el perfil de Peter Parker se ennoblece y juega su papel en el terreno para el cual ha sido creado. Los eruditos del cómic pueden decir muchas cosas verdaderas. Pero aquí hablamos de cine, no nos interesa el cómic.

Critica de "Spiderman 3" publicada el 2007-05-08
Ver más críticas de José A. Peig


Otras criticas de Spiderman 3

Ver todas las críticas de