Crítica de Remake

"

Personajes llevados al extremo y a los que no se tortura con la suficiente crudeza para este fresco pesimista rodado con cámara digital"

 


Daniel Galindo por Daniel Galindo


cartel de Remake

Director: Roger Gual
Estreno: 2006-04-21
Genero: Drama

Roger Gual realiza su primer largometraje en solitario -un proyecto que huye de los estándares cinematográficos al uso- trasladando a nueve actores a un micro-universo apartado de la civilización, anclado a tierra por la idea de que los jóvenes somos herederos de los fracasos de nuestros padres referentes cinematográficos.

La historia se repite, en este caso los anhelos y las traiciones a uno mismo. El título hace alusión a ello, una nueva versión de esas películas de búsqueda personal, con personajes extraviados en si mismos. Si estos pertenecen además a dos generaciones distintas, el choque emocional puede ser mayor. Pero por mucho que se lo proponga Gual, su filme no provoca las impresiones que causan otros dramas corales.

El toque de autenticidad apoyado en el naturalismo de los actores –constituyen la verdadera riqueza- y en la escasez de medios técnicos acaba convertido en modus operando un tanto facilón. Si bien la idea inicial tiene fuerza, el desarrollo se efectúa con altibajos, repleto de preguntas sin respuestas o resueltas de manera apresurada, como la escapada del sector más joven como un supuesto acto de rebeldía, desperdiciando tan buen material dramático.

La comedia trágica sobre lo lejos que quedan los ideales que un día fueron perseguidos está clara sobre el guión pero el resultado en pantalla no es gran cosa: imaginen un terrario con bichitos o un simulador con seres virtuales manejados a nuestro antojo y a los que dejamos vivir; pero que no se equivoquen, su mísera existencia depende del de arriba. Da la sensación de que el remate es desafortunado y que Gual se duerme en los laureles al confiar demasiado en sus diálogos: excéntricos, divertidos, curiosos, pero sin la garra de los escritos junto a Julio Wallovitz para Smoking room.

Aún así la propuesta tiene su componente de originalidad, aunque también engaña con facilidad –ya se sabe, en el país de los ciegos...-. No es un título cuya estela vaya a brillar con mucha fuerza pero no obstante sirve de doble toque de atención: a la industria le avisa de la necesaria renovación formal y argumental; a los creadores, a Gual en este caso, de que no se debe abusar con este tipo de fórmulas aunque claro, dicen que no hay dos sin tres.

Critica de "Remake" publicada el 2006-05-23
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