Crítica de Zodiac

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Una obra maestra calculada de principio a fin y sobretodo muy, pero que muy “fincheriana”."

 


Ramón Balcells por Ramón Balcells


cartel de Zodiac

Director: David Fincher
Estreno: 2007-05-18
Genero: Suspense

Hay quien piensa que no existen los genios. Yo me incluyo dentro de este grupo, aunque en ocasiones dudo en pasarme al lado de los que piensan que David Fincher es un genio, y por lo tanto, que existen los genios. Sea el director de Se7en un genio o no, la cuestión es que su nueva y esperadísima película resulta escalofriante, es prácticamente perfecta. Quizás su mejor aspecto sea la puesta en escena, merecedora de todo el reconocimiento y conocimiento por parte de muchos directores. Zodiac, así se llama, de forma tan sugerente y minimalista, la película, es absolutmante desconcertante, genial en todos sus aspectos, obsesiva, milimetrada y redonda.

En Se7en dos policias muy distintos se adentraban a un oscuro mundo lleno de pecados y obsesiones con finales tremendos. Como todos sabréis, habiendo visto la película o no, su final, en estos momentos ya mítico, resulta uno de los más escalofriantes y demoledores de los últimos años, debido al factor sorpresa. En Zodiac todo es distinto. El otro film está, de alguna manera, dedicado al espectador, era más comercial (y eso no quiere decir malo! ¡Yo considero que Se7en es una obra maestra!), y su última película, por de alguna manera decirlo, es más intimista, obsesivo y denso. Es incuestionable que las dos obras son insuperables, sobrecogedoras de principio a fin, pero hay una diferencia muy clara entre ellas, y es que la primera está dedicada a todo tipo de público, sean fans de Fincher o no, y la segunda está dirigida exclusivamente para estos. Yo, que considero que habiendo visto cuatro de sus seis films es necesario como para valorar si me atrapa un director o no, encuentro que Zodiac es absoluta, una obra maestra calculada de principio a fin y sobretodo, muy, pero que muy “fincheriana”.

Así como en la estupenda, pero no genial, The Game un personaje se introducía en su propia y vacía mente para darse cuenta, al final, que la vida que ha llevado ha sido un tanto inútil, en la película en cuestión, en su tercer “capítulo” concretamente, el personaje interpretado por Jake Gylenhaal se somete a una desmesurada obsesión acerca del asesino del zodiaco. Y es que, al igual que la otra película, el que se obsesiona no sólo es el protagonista sino también nosotros. Más que obsesionarnos, lo que me parece que sentimos al ver Zodiac (o generalizando, cualquier film del director) es una sensación de adentramiento, de atrapamiento moral. O yo al menos, salí con esta impresión del cine, y aún me perdura. Su final no es más que una conclusión inacaba de todo a lo que acabamos de someternos, una eterna, pero no pesada, tortura mental llena de símbolos desconocidos y personajes tan complejos como en la vida real. Se ha de decir que el film es inagotable, con escenas de una violencia, quizás no tan extrema como la de Se7en, pero más profunda. He de resaltar, ante todo, todas las secuencias de los asesinatos, puesto que quizás dos de ellas sean dos de los mejores asesinatos jamás rodados. La película empieza con una imagen aerea de San Francisco, de noche. Luego, la cámara pasa a introducirse dentro de un coche mientras ves las oscuras y muy movidas calles. En este mismo coche es donde viaja una pareja de jóvenes, los cuales influirán en todo el desenlace de la película. A partir de ahí comienza la escena del asesinato, rodada con una precisión nunca vista y con una tensión realmente impresionante. Más tarde, aparece el segundo asesinato, también demoledor y escalofriante. Atentos a la inquietante escena del asesino detrás del árbol…

El guión de la película está basado en la novela de Robert Graysmith, el personaje principal del film, también. Realmente, pensar que fue él quien se obsesionó hasta dejar aparte su familia, que fue el escritor de una posterior novela (que aprece en una de las últimas escenas de la película) resulta extraño. Afortunadamente, o no, quien ha escrito la película se llama James Vanderbilt, y podríamos calificar a su obra escrita como una verdadera pieza maestra. Apenas hay alguna pequeña fisura, todo es perfecto, todo está calculado hasta la milésima. Increíble resulta la experiencia de observar que durante todo el metraje no hay ni una sola bajada de ritmo. Es más, el ritmo de la película es frenético, claustrofóbico y agobiante. De principio a fin sientes una sensación de inmediatez absolutamente desgarradora. Zodiac, en conjunto, es incluso más intensa e intrigante (pese a saber su desenlace) que muchos otros films con final sorpresa. Es eviente que la dirección del maestro David Fincher es de lo mejor, o incluso lo mejor de la película, con una puesta en escena milimetrada y una tensión general que se agradece una vez has salido de la sala de cine, con los ojos aún pendientes de la pantalla por si pasa algo más. Nunca me olvidaré de la escena del coche y la mujer con el bebé. Es propia de Fincher, propia de un genio con una mente tan perversa como desconcertante.

El trabajo actoral es sencillamente deslumbrante. Destacar, por encima de todos, a Robert Downey Jr. en un papel hecho a medida, complejo hasta su desenlace y con unos pensamientos muy realistas. Su interpretación es la que más me ha dicho, la que más me ha interesado, pero no querría dejar de mencionar a Mark Ruffalo y Anthony Edwards, una auténtica pareja de policías totalmente peculiar y muy, pero que muy bien compinchada. No os perdáis la escena en que se despiden, sencilla pero efectiva. El que no me acaba de convencer, pues, es el protagonista (de la última parte), Jake Gyllenhaal, al que encunetro un magnífico actor y no dudo que aquí esté mal. Al contrario, en Zodiac su interpretación es casi prodigiosa, pero creo que el papel no está del todo bien dibujado, o eso me parece a mí. Odio a la gente obsesiva, y supongo que por eso le cogí manía a su personaje en la parte más concluyente de la película. Aún y así, todo el reparto, incluyendo las breves pero muy buenas interpretaciones de Brian Cox y Chloë Sevigny.

Y por último, resaltar el apartado técncio, donde todo es absolutmanete soberbio. La fotografía, insuperable. Todos los planos y secuencias están demasiado inteligentemente rodadas. El montaje, original y calucladísimo (fijaos en ese especie de collage en movimiento donde mezcla la investigación con los signos del zodiaco). Y la música, de un David Shire inspiradísimo, increíble en todos momentos (me encantan las canciones pertenecientes a las diferentes épocas).

Así que en resumidas cuentas, nos queda un film brillante, terrorífico, escalofriante, atrapador y agobiante. Todo en Zodiac es magnífico, todo sale de entre la oscuridad de la película, con una calculada puesta en escena y un guión soberbio. No se la pierdan, y aún más, si son fans de Mr. Fincher, ahora ya un absoluto genio. He cambiado de opinión: existen los genios.

lo mejor Lo mejor de "Zodiac"...

La puesta en escena, el guión y Robert Downey Jr.

lo peor Lo peor de "Zodiac"...

Quizás sea demasiado larga, aunque nunca consigue aburrirte.

Critica de "Zodiac" publicada el 2007-05-24
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