Crítica de La profecía

"

Una entretenida película que hará las delicias de todos aquellos aficionados al género que no hayan visto la original"

 


Alvaro Oliva por Alvaro Oliva


cartel de La profecía

Director: John Moore
Estreno: 2006-06-06
Genero: Terror

La hora de los remakes hace tiempo que ha empezado, y cual Apocalipsis las señales nos indican que la creatividad se ha extinguido y que es preferible tirar de títulos que antaño tuvieron éxito para intentar que se pegue algo y repetir fórmula en la actualidad. Lo “mejor” de esto es que cada vez hay más remakes de películas que no tienen ni veinte años de antigüedad.

En esta ocasión y con tan significativa fecha 6 del 6 del 2006, nos llega a las pantallas “La profecía” con el añadido en su título del consabido número maligno (666).

De primeras esta nueva revisión parte con desventaja, ya que la extraordinaria película de 1976 dirigida por Richard Donner, se ha convertido en un icono y en una de las mejores películas de miedo de la historia del cine. A esto hay que sumarle el extraordinario reparto que tuvo la original, capitaneado por Gregory Peck y Lee Remick y presentando a Harvey Stephens como Damien. Nunca hubo un niño mejor escogido, ya que cualquiera que haya visto esta película recordará la cara de cabrón que tenía la “dulce” criatura.

Otro aspecto fundamental de este clásico es la partitura que compuso Jerry Goldsmith, con la que logra ponernos los pelos de punta. Así que John Moore se coloca el hábito e intenta que esta nueva versión no caiga en los infiernos. La verdad es que las comparaciones son odiosas y en este caso no habría rival, pero para todos aquellos espectadores que no hayan visto la primera y tomen a “La profecía 666” como una película nueva y original, se encontrarán con un producto digno y que los enganchará en su butaca, debido a la historia y a algunos sustos que introduce en determinados momentos de la historia.

Liev Schreiber y Julia Stiles forman el matrimonio que tiene que cuidar del pequeño Demian, interpretado por Seamus Davey-Fitzpatrick. A este trío hay que sumar a Pete Postlethwaite (En el nombre del padre) y a Mia Farrow como la niñera. La dirección de actores es correcta logrando el principal objetivo que es que nos lo creamos, aunque el niño hay algunas veces que no acaba de convencer del todo.

Ya que he hablado de Goldsmith, su “sustituto” es Marco Beltrami, compositor que se hizo conocido por la saga Scream, y que también cumple creando atmósfera interesante, aunque recurre de vez en cuando al susto, elevando la música y dando un golpe de efecto.

He de decir que un aspecto que destaca es la dirección artística, recalcando continuamente los colores rojos, tanto con elementos insignificantes y otros más explícitos como el vino (que se derrama en la escena del suicidio), las fresas que come Damien y que le dejan restos en la boca antes de cometer un acto que todos conocemos, también se recurre en las pesadillas que sufren los atormentados padres, en especial la madre. Y por último un detalle que aunque pasa inadvertido me parece que es demasiado explícito son las formas que han usado para empapelar la habitación de Damien, dejando ver las siluetas claramente los seises a modo de espigas de trigo.

En definitiva “La Profecía 666” es una entretenida película que hará las delicias de todos aquellos aficionados al género que no hayan visto la original, (aunque los realmente amantes del terror ya habrán visionado la obra maestra de Richard Donner), y para los que sí: pues una película más, con algunos momentos interesantes.