Crítica de Caótica Ana

 
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Tengo sentimientos contradictorios. Por un lado la película tiene cosas que me fascinan, pero pienso que a Médem la historia se le va de las manos."



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Txapulin por Txapulin
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cartel de Caótica Ana
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Director: Julio Medem
Estreno: 2007-08-24
Genero: Drama



Tengo sentimientos altamente contradictorios respecto a esta película. Quien me ha leído suficiente por aquí o conoce algo mis gustos cinematográficos sabe que considero a Julio Médem el mejor director de la cinematografía española actual. Me fascinan sus dos primeras películas, Vacas y La ardilla roja, caí rendido ante Tierra y la considero una de mis películas favoritas. Los amantes del círculo polar y Lucía y el sexo son sendos ejercicios de estilo y maestría, e incluso su documental-entrevista La pelota vasca me parece una película tremendamiente valiente y sincera, que aunque fracasó en intención en su momento, es uno de los mejores retratos de la jodida crispación española de los últimos años y un grito desgarrado de petición de diálogo en un momento en que a nadie le interesaba el diálogo, y por eso se lo cargaron. Sí, se lo cargaron. La rancia derecha española lo crucificó como radical, e imagino que desde la izquierda abertzale tampoco lo tienen muy bien visto.

El documental tenía que ser un prefacio para su película de ficción Aitor, que nunca llegó a hacer y que imagino quedó en la videoteca de las películas nunca terminadas. Para colmo, su hermana Ana murió en accidente de tráfico. Después de seis años sin una película de ficción de Médem y a resultas de todos estos acontecimientos nos llega Caótica Ana, una vía de escape con respecto al tema del conflicto vasco y una descarga emocional a raíz de la muerte de su hermana. O así lo interpreto yo, que para algo las pelis de Médem son subjetivas e intepretables, y por eso mejores o peores según el estado de ánimo.

Decía que tengo sentimientos contradictorios. Por un lado la película tiene cosas que me fascinan: las imágenes, la música, los movimientos de cámara, la división de la peli en una cuenta regresiva…, toda la magia narrativa de Médem está ahí. Luego me encantan algunos personajes, la misma Ana, tal como nos la presentan al principio de la peli (que luego cambia y…, no sé, luego intentaré profundizar sobre ello), Linda, el personaje de Bebe, Klaus, el padre alemán de Ana…, Luego los paisajes, el mar de Ibiza y las calles de Madrid, el uso del arte (los cuadros de Ana, pintados por la hermana del director Ana Médem) como un elemento narrativo más…

Pero pienso que a Médem la historia, el argumento en sí, se le va de las manos. No es novedad que el director trabaje sus películas en varios niveles narrativos; eso provoca una complicidad inteligente con el espectador que participa de su juego. Pero aquí algo me falla, las piezas no encajan. O igual sí encajan, pero una parte del cuadro resultante es feo, no me gusta, y eso me entristece porque de mi director favorito espero maravillas, pero no siempre se puede tener todo. Me intentaré explicar.

Me gusta la película como homenaje a la hermana muerta, como el retrato de una mujer que a través del arte expresa su caos interior y su miedo a morir. También me gusta el retrato del personaje de Ana a través del excelente trabajo de cásting que ha resultado en la elección de la actriz Manuela Vellés para interpretarla. Es el cásting de una mirada de múltiples verdes, de una expresiva sonrisa, de una voz, una risa que enlaza con la Ángela de Tierra o la Belén de Lucía y el sexo, y, por cierto, de un cuerpo hermosísimo. Me gusta tanto el personaje al principio de la peli que me da mucha rabia cómo se va degradando a medida que avanza el metraje, especialmente al final, para terminar siendo un fantasma de lo que es al principio.

Me gusta mucho cómo se trata el tema de la muerte en algunos diálogos y me gusta la historia de las mujeres de las supuestas “vidas anteriores”, pero no me gusta que todo se explique a partir de hipnosis y reencarnaciones. Me gusta el tratamiento del sexo y de las relaciones hombre-mujer, e incluso la teoría ésta de que todas son unas putas y todos somos unos violadores, pero no me gusta nada que eso sirva de metáfora política sobre los imperios y los países sin estado, y mucho menos con ese final absurdo que estropea la película, porque le da importancia al tema menos interesante de los que hemos visto en toda la película hasta el momento.

Total, sentí que estaba viendo una película muy dispersa, que no sabe muy bien a dónde quiere llegar, y que cuando llega no me dice nada interesante. Eso sí, mientras tanto, narrativamente es tan poética, mágica y con escenas tan emotivas como sólo Médem sabe hacer sus películas.

Critica de "Caótica Ana" publicada el 2007-09-04
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