Crítica de Caótica Ana

 
"

Caótica Ana es un error muy embarazoso para el cine patrio y un punto negrisimo en la carrera del director vasco, que tendrá que mejorar mucho en su próxima cinta para ganar de nuevo el favor de su público."



Más criticas de Caótica Ana



Robgordon por Robgordon
RSS: suscribir a RSS



cartel de Caótica Ana
ver cartel

Director: Julio Medem
Estreno: 2007-08-24
Genero: Drama



Julio Medem, uno de los directores más importantes del cine español, uno de sus autores más reconocidos y creador, entre otras, de; “Tierra”, “Lucia y el sexo” o esa bellísima película que es “Los amantes del circulo polar”, consigue, con su más reciente film, “Caótica Ana”, exasperar al espectador con una cinta enteramente autocomplaciente y comprometedora, ya que expondrá a este film ya su figura a las más feroces críticas del lugar.

El autor vasco ha rodado una película extremadamente inherente a su persona y a su entorno. Casi un antojo privado. La historia de Ana, una chica ibicenca que se traslada a Madrid para compartir sus pinturas y aprender el arte y que empezará a sufrir shocks que le llevarán a recordar sus vidas anteriores a partir de sesiones de hipnosis.



A través de esta historia, Medem ha cargado su universo fílmico al máximo. Ha llevado su obsesión por la simbología y la metáfora al mayor grado posible, y todo para contar una historia que se va descubriendo vacía e incoherente a cada minuto que avanza el metraje.

Empieza “Caótica Ana” como una exaltación del mundo hippie y moderno. Como una oda a la comuna creativa, al joven libre e indómito y al “buenrollismo”. Sin embargo todo suena artificial, poco creíble. Los diálogos que mantienen Ana y Linda (Manuela Vellés y Bebe) son imposibles. De tres conversaciones, dos son metafóricas o con ínfulas de importancia, algo que puede quedar bien sobre el papel, pero que resulta impensable que hayan salido de las protagonistas. Y eso que Manuela Vellés se esfuerza en recitarlas. Lo de Vellés, para ser su primera película, es digno de elogio. Su entrega al personaje de Ana es encomiable. Aparece en el 99% de las escenas y lidia con garantías los diferentes matices interpretativos que le exigen un papel y un personaje que no es, para nada, fácil. En las antípodas del esfuerzo interpretativo encontramos a Bebe, fatal y pasota en su papel de amiga y consejera de Ana.

Es precisamente ese aire de importancia, autobombo, esa pretenciosidad, lo que lastra a “Caótica Ana”. Cada movimiento, cada momento está sobrecargado, cada escena dotada de una trascendencia que impide la naturalidad, que evita cualquier atisbo de emoción. Hay una escena en la que Ana dice no buscar la profundidad en sus pinturas, sino apostar por la sencillez. Justo lo opuesto a lo que Medem ha querido hacer con “Caótica Ana”.

Pero ¿hacía donde nos lleva “Caótica Ana”? ¿Requería esta historia tal grado de abstracción? El caso es que “Caótica Ana” se demuestra finalmente vacía. De poco sirve que nos molestemos en unir las piezas de ese puzzle regresivo, lleno de fundidos en negro y parajes llamativos, de hipnosis y reencarnaciones, de padres, mujeres, arte conceptual y sexo y desnudos gratuitos, “Caótica Ana” es solamente la historia de una chica desubicada, impulsiva, soñadora y rebelde. La simple historia de una hippie sin rumbo a la que Medem ha elevado a la categoría de Diosa en la que ha resumido su visión del poder femenino. Demasiado artificio para tan poco.

“Caótica Ana” es la peor obra de Medem hasta la fecha. Dirigida erronemente a un público inmaduro. Un continuo de momentos irracionales, de secuencias forzadas y metidas con calzador (la historia de Lluis Homar, el cutre cameo de Antonio Vega, al más puro estilo Caetano Veloso en “Hable con ella”) donde solo destaca la bella fotografía y localizaciones, la mística música de Jocelyn Pook (la compositora de “Eyes Wide Shut”) y el debut de Manuela Vellés.

La secuencia final de “Caótica Ana” es la viva imagen de la industria del cine español; politizado y carente de buen gusto. Una secuencia bochornosa y vergonzosa. Fea. Caprichosa e innecesaria. Ni siquiera su presencia dentro de la trama tiene una mínima justificación.

Que Medem, uno de los directores estandarte del panorama cinematográfico nacional, haya rodado una secuencia como esa, es algo verdaderamente preocupante y evidencia el gravísimo estado de salud de nuestro cine, al que es muy difícil defender. Un final de película tan vulgar e inoportuno como para castigar al cine español de rodillas, cara a la pared, durante unas 12 horas.

“Caótica Ana” es un error muy embarazoso para el cine patrio y un punto negrisimo en la carrera del director vasco, que tendrá que mejorar mucho en su próxima cinta para ganar de nuevo el favor de su público.

Critica de "Caótica Ana" publicada el 2007-09-07
Más críticas de Robgordon