Crítica de Zodiac

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El film puede leerse, más que como la terrible y aterrorizadora historia de un asesino muy pero muy malo, como una reflexión acerca de los medios y el papel que juegan ellos y la información en una sociedad moderna e hiperglobalizada."

 


Naty Buqué por Naty Buqué


cartel de Zodiac

Director: David Fincher
Estreno: 2007-05-18
Genero: Suspense

Uno no puede plantarse frente al DVD para ver esta película sin estar pensando “voy a ver una película de Fincher, voy a ver una película de Fincher” (emoción) o incluso “quiero ver El club de la pelea / Seven” (elija su preferida). Bueno, eso es una cagada, porque es como ver la nueva de Wong Kar Wai y esperar Con ánimo de amar. O terminar de leer En busca del tiempo perdido y esperar que Proust haya tenido tiempo para escribir alguna otra cosa. Conclusión: Uno no debería ser tan exigente.

Así que me voy a olvidar del pasado de Fincher y voy a recordar Zodiac, a lo sumo, en el contexto del género al que pertenece. Zodiac es un muy buen policial-thiller sobre locos yanquis destripando gente.

La película, que se hace larga, es cierto (y a pesar de que está evidentemente cortada por todas partes y los cartelitos de “x tiempo después” pasan más rápido que los créditos finales) sigue la historia de un asesino “serial” (la serie no es tan evidente) a lo largo de unos cuantos años a quien no pueden agarrar, básicamente, porque no se mueve bajo ningún patrón ni tiene móvil alguno para matar gente.

Lo interesante del film, que no se destaca por revolucionar el lenguaje cinematográfico en ningún mínimo sentido, radica, primero, en la tensión constante generada no tanto con la escena de suspense previo asesinato sino en una atmósfera de extrañeza que no se limita al espacio del crimen sino que se expande a toda la película, incluso en sus momentos de humor y sosiego. Y que además sigue cuando apagaste el televisor.

Por otra parte, el film esquiva todos los clichés en los que caen sistemáticamente los policiales/trhillers sobre asesinos seriales. Primero, el asesino no es un genio-loco invencible que comete asesinatos siguiendo un patrón que tiene más que ver con la física cuántica que con las víctimas. El tipo comete errores, miente, evidencia ciertas debilidades, banalidades en su personalidad. Estará loco, pero es humano. En segundo lugar, lo voy a decir sutilmente para no arruinar el final, tampoco el detective es un personaje idealizado ni la justicia y la verdad necesariamente triunfan. Pero tampoco triunfa el crimen. La película también evita esa típica bipolaridad estructural del film. No hay un bueno y un malo: hay un supuesto asesino (quizás dos, o sólo un loco que se adjudica crímenes), una serie de sospechosos que no pueden ser descartados del todo, gente que dice ser el Zodiac pero evidentemente no es, la policía, la prensa, un pibe que se interesa por el caso y quiere resolverlo, y hay una lucha de poderes entre ellos, y hay burocracias que suspenden la supuesta justicia o la posibilidad de acceder a una supuesta verdad. Y la historia va tomando distintos puntos de vista, lo cual es muy interesante porque, sumándole el final (que no voy a contar), todo contribuye a una reflexión muy fuerte y bastante radical acerca de la posibilidad del saber y la certidumbre de la justicia.

El film deja una sensación de incertidumbre (redundancia), de algo que se diluye. El asesino puede existir, o pueden ser dos cómplices, o él/ellos podrían no sólo haber cometido crímenes sino también adjudicarse otros que no cometieron, o sólo haberse adjudicado crímenes no resueltos. El asesino puede ser solamente un orden determinado de discursos que junta y organiza el conocimiento, la descripción y la adjudicación de un grupo de crímenes.

El film puede leerse, más que como la terrible y aterrorizadora historia de un asesino muy pero muy malo, como una reflexión acerca de los medios y el papel que juegan ellos y la información en una sociedad moderna e hiperglobalizada, o incluso, como una reflexión acerca de la idea misma de verdad (El film no utiliza, como suelen hacer todos los de este género, una cosa que es la verdad y la tiene una persona y hay que sacársela. La verdad no es una evidencia que se mueve, que cambia de lugar entre los personajes, como un poder. No deja esa tranquilidad al espectador.)

Quiero decir, la película no aporta a la paranoia que persigue a estos yanquis de “hay asesinos sueltos por doquier” sino que, por el contrario, funciona como una crítica y una honda reflexión acerca de cómo funciona ese fenómeno y qué lugar ocupan las distintas instituciones en él.

Finalmente, como un detalle no menor, agradezco al señor Fincher evitarme las muy fáciles y gratuitas escenitas llenas de sangre.

Critica de "Zodiac" publicada el 2007-09-17
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