Crítica de Los Cronocrímenes

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Mi primera sensación al terminar de ver la película fue la de haber visto algo bueno pero que ciertamente aún podía haber sido mucho mejor."

 


Iván Sainz Pardo por Iván Sainz


cartel de Los Cronocrímenes

Director: Nacho Vigalondo
Estreno: 2008-06-27
Genero: Suspense

Mi primera sensación al terminar de ver la película fue la de haber visto algo bueno pero que ciertamente aún podía haber sido mucho mejor. Me explico: Es ese sabor un poco agridulce después de haber visto una especie de versión un tanto acomplejada y demasiado contenida de la verdadera capacidad e imaginería del siempre desenfadado y talentoso director de los cortometrajes “7:35 de la mañana” y “Choque”. Los Cronocrimenes podía haber sido aún más subversiva, más emocionante, más espectacular, más sangrienta, más gamberra, más divertida, más aterradora, y a la vez, con lo que ya ofrece, supone en realidad un verdadero golpe en la mesa y un aviso de que hay verdaderas intenciones por cambiar el rumbo del cine español, de ampliar las fronteras actuales de géneros, influencias, temas e intenciones y de hacer un cine más interesante, entretenido y atractivo.


Vigalondo narra con acierto una historia de viajes en el tiempo con una formula atrevida, original e inteligente y con un buen guión como mejor arma. Apuesta valientemente por una dosis de ciencia ficción diferente y alejada de los convencionalismos, arriesgando al máximo con una puesta en escena minimalista y muy autentica en sus propósitos. Pero también es cierto que descuida algunos aspectos importantes que hubieran podido enriquecer notablemente el resultado. Nos encontramos con una fotografía correcta, pero concentrada obsesivamente en el realismo, en la naturalidad, en una puesta en escena quizás demasiado poco espectacular y apoyada en una dirección de arte que parece tratar de buscar un look que roza incluso lo feísta y caótico.

La dirección no resulta especialmente llamativa y la cámara no trata de llamar la atención en ningún momento por lo que el lenguaje visual esta supeditado más bien al servicio de la acción. Además no se construye una trama con el suficiente espacio para la consecución de unas actuaciones especialmente destacables. Algunos seguro discutirán si ha sido buena o no la decisión de otorgarse así mismo uno de los papeles importantes de la película. Mi opinión personal es que la decisión fue buena si la intención era conseguir trabajar como actor profesional, pero también me pregunto si no se podría haber encontrado en España a algún otro actor aún mejor y con más experiencia que él mismo para ese papel. Aún con esto, Vigalondo cumple como actor y su personaje, sin lugar a dudas, consigue crear empatía. Del personaje de Barbara Goenaga me hubiera gustado conocer algo más para poder acompañarla un poco mejor en su aventura durante la historia. Lo de Karra Alejalde ya va por gustos, porque es un actor muy peculiar que provoca amor y odio a partes iguales. A mi, particularmente, me parece acertado para el papel porque le da una profundidad turbia y enfermiza al personaje y bastante realismo a sus acciones más extremas.


El tema de los conflictos, el desarrollo y la evolución emocional de los personajes y las motivaciones de estos resultan por lo general un tanto esquemáticos en la película, cuando todo esto, sin embargo, es a mi parecer siempre necesario para ayudar a mantener con regularidad suficiente el interés y sostener el ritmo, aún a pesar de tratarse de una película de género.


Los personajes además son muy pocos y el puzzle temporal propuesto en la trama se ve por ello limitado a las escasas piezas con las que el autor se ve obligado ha jugar, y esto produce que la capacidad de sorpresa se vea mermada y que muchas de las acciones que se presentan, a veces sucedan meramente para cumplir con los giros y con los líos temporales que anteriormente se provocan. Esto hace que el argumento resulte algo predecible en algunos momentos. Sin embargo, Vigalondo consigue crear un inteligente entramado temporal que dispara y acelera ágilmente el pulso y la tensión dramática, sobretodo en la parte final y consigue controlar en todo momento los giros y las piruetas argumentales cerrándolo además todo con admirable ingenio.
Además, añadir que la enigmática música de Eugenio Mira acompaña y ensalza con acierto la atmósfera de misterio y tensión que la película propone.


El debut de Nacho Vigalondo es una apuesta autentica, sorprendente, anárquica y un tanto kamikaze visto las preferencias y los gustos generales del público y visto también el panorama actual de la industria nacional patria. Desde luego es una película muy especial y muy recomendable y os animo a todos a que intentéis disfrutarla en el cine y si esto es posible, espero que muy pronto. Es una propuesta diferente de un autor diferente y esto ya es de por sí siempre una grata noticia.


lo mejor Lo mejor de "Los Cronocrímenes"...

Vigalondo narra con acierto una historia de viajes en el tiempo con una formula atrevida, original e inteligente y con un buen guión como mejor arma.

lo peor Lo peor de "Los Cronocrímenes"...

Los Cronocrimenes podía haber sido aún más subversiva, más emocionante, más espectacular, más sangrienta, más gamberra, más divertida y aterradora.

Critica de "Los Cronocrímenes" publicada el 2007-10-20
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