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Crítica de Eva al desnudo

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Los diálogos constituyen un ejemplo modélico de organización, construcción de caracteres y sentido narrativo, ironías, sarcasmos, melancolía, humor, réplicas y contrarreplicas que nos dejan sin aliento ante la abrumadora fuerza dramática. "

 


José A. Peig por José A.


cartel de Eva al desnudo

Director: Joseph L. Mankiewicz
Estreno: 1950-10-30
Genero: Drama

All about eve es una furiosa mirada al mundo de las estrellas del cine y el teatro. La idolatría y la ambición ocupan el centro de gravedad en torno al cual giran los sentimientos, la necesidad de ver reconocidos los méritos y de compensar la debilidad con el amor del público. Y valga este subrayado, pues el conjunto de relaciones descrito apunta a la necesidad - tan común y elemental - de ser amados, a pesar de formar parte de un juego sin otra regla que la de manipular al prójimo con la finalidad de alcanzar el estrellato o de mantenerse en una posición influyente.

Por un lado tenemos a Margo Channing (Bette Davis), expresión humana del ídolo, una personalidad contradictoria y llena de aristas que repercuten en las vidas de sus cercanos y, a la vez, afecta a todo el desarrollo del argumento. Ella es el pálpito-antítesis de Eva, remueve conciencias y desarrolla los conflictos de una trama que se enreda en un drama coral en el que las acciones de cada personaje expanden los temas, interaccionan y dirigen el desarrollo hasta su conclusión. Margo renuncia a su estatus y, en cierto modo, representa la postura antitética a la de Eva, puesto que en las actitudes de Margo subyace el anhelo de romper las cadenas del éxito, huir de la fama para ganar el amor, dejar atrás una juventud fingida. Eva, en cambio, no teme a la vejez y hará todo lo posible por parecerse a su ídolo. No duda en vender sus sentimientos para ganar la fama. La conocida frase de Margo, has estado muy bien, Eva, pero yo no me preocuparía tanto del corazón: siempre puedes poner ese trofeo en su lugar, expresa la sustitución de la humanidad por la vanidad de quien antepone el éxito personal por encima del verdadero aprecio a sus semejantes.

Joseph L. Mankiewizc elaboró una crónica feroz sobre cómo una perdedora apasionada por el mundo artístico asciende mediante la manipulación y el juego sucio, hasta conseguir su objetivo. Logra sintetizar en el personaje de Eva (Anne Baxter) dos dimensiones psicológicas; la sincera bonhomía y la falsedad, un personaje complejo que se mueve entre esos dos terrenos hasta que, al final, enfrentada con Addison (George Sanders), descubre todas sus cartas y revela su fragilidad en vísperas de una actuación que la hará merecedora de ganar el trofeo. La mirada de Mankiewizc oscila entre la sátira y el pesimismo, enlaza al conjunto interpretativo mediante un inteligente juego de complicidades y desconfianzas, diseccionando con enorme versatilidad variados registros que componen la humanidad de cada personaje. Los diálogos constituyen un ejemplo modélico de organización, construcción de caracteres y sentido narrativo, ironías, sarcasmos, melancolía, humor, réplicas y contrarreplicas que nos dejan sin aliento ante la abrumadora fuerza dramática.

El plano final es antológico; Imagen múltiple expresada mediante un juego de espejos que sintetiza la lucha de egos desarrollada a lo largo de toda la película. Perfecta imagen, en definitiva, de la enfermiza idolatría que ha inspirado a Eva en su escalada hacia el éxito.

Critica de "Eva al desnudo" publicada el 2007-10-30
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