Crítica de Caja negra

 
"

Ortega nos sorprende con una película por momentos desconcertante, intimista, minimalista, casi sin un guión visible pero siempre vital demostrando que con pocas palabras o incluso gestos, se puede decir demasiado."



JLO por JLO
RSS: suscribir a RSS



cartel de Caja negra
ver cartel

Director: Luis Ortega
Estreno: 2001-12-19
Genero: Drama



Digamos para comenzar que el director debutante Luis Ortega es el hijo del cantante-actor-político Palito Ortega y además hermano del también cantante Emanuel como para dejar de lado los prejuicios y meternos de lleno en su ópera prima, que parece por intención y tono, querer despegarse lejos de su clan familiar.

Lo decimos porque su particular mirada no acepta ningún tipo de ñoñería, a
bordando un tema crudo como la vejez y las complejas relaciones padre/hija, nieta/abuela. Ortega nos sorprende con una película por momentos desconcertante, intimista, minimalista, casi sin un guión visible pero siempre vital demostrando que con pocas palabras o incluso gestos, se puede decir demasiado.

Dorotea (Dolores Fonzi, pareja en ese momento del director) debe cuidar sola de su abuela y a la vez reconstruir la relación con su papá que acaba de salir de prisión y que es un personaje pocas veces visto en nuestro cine. Una persona débil al borde de la discapacidad encarnado por Eduardo Couget (de aspecto cacariturezco) que el director encontró por las calles de San Telmo pidiendo limosna y que tanto en el film como en la vida real, vive en el Ejército de Salvación del barrio.

Sin emitir juicio ni condenar a los personajes y con ritmo lento pero fluído, retrata el padecimiento y la incomunicación, el deterioro y el desamparo de forma natural y a la vez, como si se le fuera levemente de las manos. Costumbrista, sin rumbo definido y hasta con ambiguas repeticiones de escenas, la filmación en video empalidece un poco la buena fotografía lograda.

Punto y aparte para el protagónico de la abuela, característica saliente de la película encarnado por Eugenia Bassi de 99 años -no actriz- dueña de una lúcidez y humor envidiables para su edad, fallecida cinco meses después de terminar el rodaje, con una calidez senil que fue recordada en los balances cinematográficos de fin de año.

Luis Ortega entonces es otro representante del nuevo cine independiente Argentino, en la línea estilística de los Caetano, Perrone y Trapero, en un sorpresivo y promisorio debut (¡22 años!) y con una segunda película (Monoblock, 2007) a explorar por mi parte.

Critica de "Caja negra" publicada el 2007-12-19
Más críticas de JLO