Crítica de El guateque

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Blake Edwards configura una expresión digna de ser incluida en la antología del cine de humor, de su potencial para una representación concisa de la vertiente más patética e irrisoria de la sociedad humana , y de su capacidad para provocar las risas "

 


José A. Peig por José A.


cartel de El guateque

Director: Blake Edwards
Estreno: 1968-01-03
Genero: Comedia

Blake Edwards dirigió en 1968 esta comedia en torno a las andanzas de un hindú atrapado entre el glamour de la alta sociedad de Hollywood, dibujando un perfil cercano a un mito tan vacuo y manierista como el del “buen salvaje” y tan en boga en aquellos años sesenta proclives hacia el orientalismo. La película tiene aires de parodia, y puede entenderse como una sátira social al servicio de las aptitudes del actor principal.

Ciertamente, lo único atemporal que puede encontrarse en este clásico (clásico, a pesar de los pesares), es el carisma y la contención de Peter Sellers, quien consigue la proeza de resolver con dignidad un irregular agregado de torpezas que van desde el humor cínico (bastante delirante en ocasiones) hasta el chiste insulso. Pero un carisma no hace una película, ni tampoco la imitación al cine mudo si esta no va acompañada del suficiente empaque en relación al tema propuesto, o a los contenidos (resulta una sátira demasiado inofensiva y esquematizada, con lo cual esa imitación de lo visual no supera la autocomplacencia del producto).

Una actuación brillante junto a una mano sobria como la de Blake Edwards configura una expresión digna de ser incluida en la antología del cine de humor, aunque solo sea para discriminar lo que en este género - tan maltratado durante mucho tiempo - hay de valioso y lo que hay de fútil, o sea, de su potencial para una representación concisa de la vertiente más patética e irrisoria de la sociedad humana , y de su capacidad para provocar las risas con la utilización del gesto más vulgar (y carente de creatividad).

Critica de "El guateque" publicada el 2008-01-03
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