ir al especial

Crítica de La gran aventura de Pee-Wee

"

La trama tenía cierto rollo Burton, un personaje extravagante, escenas surrealistas y una aventura muy fuera de lo común, pero evidentemente aquello era una película de encargo para el lucimiento de un cómico."

 


Heitor Pan por Heitor Pan


cartel de La gran aventura de Pee-Wee

Director: Tim Burton
Estreno: 1985-08-09
Genero: Comedia

Vaya desastre (ojo aún no estoy hablando de la película, pero sería un buen comienzo). Abro un especial sobre uno de mis directores fetiche y resulta que tardo como un mes en poner la primera reseña. No había excusa posible, así que ayer, con cierta ilusión, nos sentamos a ver la ópera prima del gran Tim Burton, una película de encargo titulada “La gran aventura de Pee-Wee”, la única del director que me quedaba por ver. No pasó mucho tiempo hasta que nos preguntamos si no nos habríamos equivocado de film. Nunca podría haber pensado que 90 minutos de Burton se podrían hacer interminables.

Corría el año 1984 y Tim Burton, con 26 años, había empezado a sonar en el mundillo cinematográfico tras los cortos “Vincent” y “Frankenweenie”. Al mismo tiempo, un cómico llamado Paul Reubens, triunfaba en la televisión con un singular personaje cómico bautizado como Pee-Wee Herman y la Warner quería lanzar a actor y personaje a la pantalla grande. “Frankenweenie” llegó a las manos de Reubens, que no tardó en ofrecer la dirección de la película a Burton.

La trama tenía cierto rollo Burton, un personaje extravagante, escenas surrealistas y una aventura muy fuera de lo común, pero evidentemente aquello era una película de encargo para el lucimiento del cómico, por tanto lo que Tim Burton pudo introducir se limitó a muy pocas escenas con su particular estética.

El argumento gira en torno al personaje de Pee-Wee Herman, un tipo asexuado, de voz aniñada, comportamiento extravagante y egocéntrico, siempre vestido con traje gris y pajarita roja. Una suerte de cruce entre Mr. Bean y Chiquito de la Calzada. Dicho personaje se verá envuelto en una aventura repleta de personajes estereotipados y planos en la búsqueda de su bien más preciado, una hortera bicicleta roja muy tuneada.

Desde el primer fotograma hasta el último, nos vemos inundados por la excesiva personalidad del personaje, de modo que si tras los cinco primeros gags, ya lo has empezado a odiar, como me sucedió a mi, acabas deseando no solo que Pee-Wee no encuentre su bicicleta, sino que acabe muriendo con grandes dolores en algún momento de su búsqueda.

¿Podemos encontrar algo del universo de Burton en este tinglado? Pues alguna que otra pincelada. Algún detalle surrealista como una ventana que da a una pecera, alguna calabaza de Halloween, algún sueño surrealista con escenarios que evocan al mundo de los muertos de “Beetlejuice” o una escena de fantasmas con una conductora que se convierte por breves instantes en un personaje de su imaginería personal. Lastima que estos detalles no basten para levantar una de las peores películas que he visto nunca.

La única parte salvable de la peli, aparte de estas dos o tres escenas, es la banda sonora, que supuso la primera de una larga colaboración entre Burton y Danny Elfman, tan solo rota en una de sus películas hasta la fecha. Burton era fan del grupo de Elfman, Oingo Boing Band, así que convenció al estudio para arriesgarse con la música. Elfman y Burton sintonizaron desde el primer momento y el compositor quedaría ligado, a partir de entonces, al mundo del cine, con su particular estilo de música.

Curiosamente, el director no tiene mi visión calamitosa del resultado. Según sus palabras, cuando se refiere a las malas críticas que salieron tras el estreno: “Salió en muchas de las listas de peores películas del año. Es curioso, pero yo veo la película y no me parece tan mala. Me encanta. Puede que tenga algunos momentos flojos, pero no está tan mal. Fue bastante devastador, nunca me había pasado eso”. O Burton es un espectador poco exigente (y la verdad es que ni yo, ni los que me conocen, me consideran demasiado exigente) o le resulta difícil ver con objetividad una obra suya, lo cual me parece muy normal.

Es una suerte que después de esto le ofreciesen la oportunidad de dirigir una película más personal, porque sino, hoy en día, puede que no estuviese escribiendo en este especial.


lo mejor Lo mejor de "La gran aventura de Pee-Wee"...

La banda sonora, el primer trabajo para el cine de Danny Elfman.

lo peor Lo peor de "La gran aventura de Pee-Wee"...

Lamentablemente, casi todo, empezando por el cargante personaje principal.

Critica de "La gran aventura de Pee-Wee" publicada el 2008-01-06
Ver más críticas de Heitor Pan




Película del Especial "Tim Burton"
"Aquel genio con pinta de loco era Tim Burton y desde entonces hasta ahora, me ha seguido transportando con facilidad a aquellos 12 años, dejándome pasear por sus mundos oscuros y divertidos e identificándome con sus protagonistas marginados, soñadores" por Heitor Pan
  Ir al especial Tim Burton