Crítica de Rambo III

"

Película de acción totalmente ahogada por los estereotipos, un guión plano como un folio, carente de inspiración a la hora de resolver las situaciones o de plantear algo que iguale o supere lo visto en sus precedentes. "

 


José A. Peig por José A.


cartel de Rambo III

Director: Peter Mcdonald
Estreno: 1988-02-01
Genero: Acción

De inicio, el planteamiento de esta tercera aventura apuntaba sabiamente hacia el desarrollo de los temas que mejor definen la idiosincrasia de este guerrero rebelde, siempre encaminado hacia la defensa de los valores que nos humanizan más allá de la fuerza bruta. Rambo parece haber encontrado su lugar en la espiritualidad de oriente, se gana la vida aprovechando sus cualidades físicas en la lucha a cuerpo y acalla las inquietudes de su mente con el paisaje y la simbología espiritual de Tailandia. Hasta allí viaja el coronel Truman (Richard Crenna), quien encuentra a un Rambo que definitivamente reniega de su pasado guerrero. Truman es un motivo de dos filos: el elemento que todavía vincula a Rambo con el pasado y el único amigo al que aferrarse. Precisamente, el héroe vuelve a las andadas sin otro verdadero motivo que la amistad.

Rambo III, no obstante, supone una leve variación a la hora de situar al personaje en la batalla entre bandos rivales, ya que aquí - a diferencia de sus dos precedentes, en las que predomina la soledad del héroe contra el mundo - confraterniza con uno de ellos. Pero, atendiendo a ese arquetipo del salvaje hostil a la civilización, termina siendo lógico que Rambo simpatice con las tribus afganas, ya que se corresponden perfectamente con ese arquetipo sobre el que esta construido el perfil de Rambo, y además aquí los mujaidines hacen el papel de oprimidos a los que hay que salvar del demonio ruso, como no podía ser de otra forma. (Y a causa de todo ello, qué mal ha envejecido esta película, y la hilaridad que nos produce todo esto en un mundo post 11-S...je).

Por lo demás, película de acción totalmente ahogada por los estereotipos, un guión plano como un folio, carente de inspiración a la hora de resolver las situaciones o de plantear algo que iguale o supere lo visto en sus precedentes. Contiene algún momento de efusión del héroe más o menos digno, y algunos tramos filmados con acierto, como el asalto a la fortaleza afgana. Se olvida de su atractivo planteamiento y termina en un chascarrillo de piezas sueltas, cual burda imitación de los grandes momentos de la trilogía.

Critica de "Rambo III" publicada el 2008-02-01
Ver más críticas de José A. Peig