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Crítica de Taxi driver

 
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Cada secuencia, escena o plano merece un punto y aparte. La cámara recurre al travelling lento y a movimientos de cámara que sólo un autor como Scorsese podría hacer."



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cartel de Taxi driver
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Director: Martin Scorsese
Estreno: 1976-02-06
Genero: Drama



Elprimerhombre y Columbia Pictures presentan a Robert de Niro en Taxi Driver, dirigida por Martin Scorsese. De la penumbra, como surgido de las tinieblas, aparece entre humo que se disipa el taxi de Travis Bickle (De Niro). Si quieren que les lleve al Bronx, a Brooklyn o a Harlem, sólo tienen que subirse en su taxi. Déjense llevar por esos planos de Nueva York tan bellos rodados desde el mismo coche y relajarse con la gran banda sonora de Bernard Herrmann. Todos los animales salen de noche. Putas, macarras, maleantes, mariquitas, lesbianas, drogatas, yonquis. Enfermos, corruptos. Un día lloverá de verdad y limpiará toda esta escoria de las calles. (Palabras textuales de la voz en off de Travis Bickle).

 

En principio, para que una película funcione debe haber nudo, desarrollo y desenlace, o sea, que cada cierto tiempo ocurra algo que impacte al espectador, que le invite a quedarse en su butaca, siempre sin perder el hilo de la historia. Y esta película no sólo logra eso, sino que va mucho más allá. Paul Schrader, el autor del argumento, nos regala un guión sutilmente estructurado, con hallazgos a los 10 minutos, a la media hora, alrededor del minuto 50 y antes de llegar al final. Cada secuencia, escena o plano merece un punto y aparte. La cámara recurre al travelling lento y a movimientos de cámara que sólo un autor como Scorsese podría hacer. Él mismo aparece en el film dos veces: la primera vez mirando sentado a Cybill Shepherd, que es Betsy, la chica que invita Bickle a salir al principio de la película, y la segunda vez siendo un cliente de Binckle. Este papel debía haberlo hecho otro actor pero al final no pudo ser y decidió hacerlo él mismo.

 

La soledad me ha seguido toda mi vida, a todas partes. En los bares, en los coches, en las aceras, las tiendas, por todas partes. No hay escapatoria. Soy el hombre solitario de Dios(“God’s Lonely Man”, es una obra de Thomas Wolfe). Durante la película, el personaje de Binckle va enloqueciendo, se va transformando en algo que da miedo. Días después de haber comprado una Mágnum 44, un 38 corto, una Colt del 25 automática y una Walther del 380, se encara al espejo, como si retara a alguien diciéndole: “You talking to me?... You talking to me?”(“¿Me dices a mí?..¿Me dices a mí?”). Desde esa escena, la gente suele imitar a De Niro gesticulando y diciendo eso mismo, como Javier Bardem en la película Boca a Boca.     

 

Paul Schrader hizo el guión en un momento de su vida bastante crítico. Se había separado de su mujer y no tenía dónde vivir. Dormía en su coche o alguna vez en casa de su exnovia. No sabía qué hacer con su vida. Entonces se le ocurrió el personaje del taxista como una metáfora de la soledad del hombre. Eligió el nombre de Travis Bickle porque tiene un punto poético y duro a la vez. “Travis” viene del término inglés “viajar”, como un errante. Y “Bickle” viene de “bicker”, que significa “discutir”.

 

En definitiva, esta película es inmensa y una experiencia única. Estés triste o alegre, viendo estas imágenes te transportas a otro mundo, a otro tipo de vida. Si por mí fuera, podría ver esta película hoy mismo otra vez, pero dejaré pasar un tiempo. Seguro que me gustará aún más la siguiente ocasión. Y, háganse un favor, véanla en versión original subtitulada.

 

Bernard Herrmann, gran compositor, conocido sobre todo por la música de películas de Hitchcock, como Vértigo o Psicosis, murió al finalizar la grabación de esta banda sonora. Esta película acaba recordando su figura.

 

Un saludo!


Critica de "Taxi driver" publicada el 2008-02-06
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