Crítica de Mr Freedom

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La peli a ratos parece un cartoon y a ratos una obra de arte y ensayo. Es bonita, divertida, pop, decadente, a veces mordaz, a veces ingenua, y con un sentido del humor político bastante afín al de ciertas películas de Paul Verhoeven."

 


Cecil B. Demente por Cecil B.


cartel de Mr Freedom

Director: William Klein
Estreno: 1969-01-09
Genero: Comedia

“Más rápido que una bala... más potente que una locomotora... capaz de llegar a la cima de la Casa Blanca de un simple salto... "¡Mirad, arriba en el cielo! ¿Es un pájaro? ¿Es un telepredicador? ¡No, es Mr. Freedom!" Sí, es Mr. Freedom, extraño visitante de América que llegó a Europa con poderes y habilidades muy superiores a las de los votantes. Mr. Freedom, que puede pegar a los turistas nipones con sus manos desnudas y que, camuflado bajo su sombrero de cowboy, lucha su batalla interminable por la Opresión, la Tiranía y el estilo de vida americano.”

Mr. Freedom fue la respuesta de William Klein a la intervención imperialista en Vietnam de los Estados Unidos, ¿que quién es William Klein? Pues es un pintor, fotógrafo, cineasta y grafista americano afincado en París, que ha trabajado con directores de la talla de Louis Malle y Jean-Luc Godard y que revolucionó la fotografía por allá los años 50.

Tranquilos señores, no se me asusten que no voy a empezar ahora a trasnochar en mohosos cineclubes de barrio, ni a leerme la revista “Cahiers du Cinéma” (eso se lo dejo a elprimerhombre). Si hablo de esta película no es porque sea una fantástica sátira política, sino porque es una fantástica sátira política “con superhéroes” y, no lo duden, si Truffaut hiciera una película protagonizada por un superhéroe de la Marvel, también hablaría de ella, ya ven que no soy nada elitista (jus, jus).

Mr. Freedom es facha, racista y tiene pinta de jugador de rugby (si fuera español, de seguro parecería futbolista o torero). Le gusta pegar a la gente y hacer discursos ultraderechistas, sus mayores enemigos son el soviético “Moujik Man” y “Red China Man”, ambos tan estrafalarios e iconoclastas como el propio Mr. Freedom. Pero su talón de Aquiles, su “kriptonita”, es sin duda la opinión pública.

Mr. Freedom ha viajado hasta Francia para proteger Europa del peligro comunista, y durante su estancia por estas tierras se topará con personajes tan variopintos como el “Capitán Formidable”, “Dick Terrific”, “Freddy Freak”, “Betty Desfile”, “Johnny Cadillac” o “Super French Man y sus Super Ministros”. Algunos estarán interpretados por personas de verdad y otros serán simplemente monigotes hinchables. Aquí todo vale, la peli a ratos parece un cartoon y a ratos una obra de arte y ensayo. Es bonita, divertida, pop, decadente, a veces mordaz, a veces ingenua, y con un sentido del humor político bastante afín al de ciertas películas de Paul Verhoeven.

Lo que más destaca, como no podía ser de otra manera, es la estética y la fotografía, donde hay un constante uso de los colores de la bandera estadounidense y francesa.

La frase: “Deja que te hable de los franceses; son 50 millones de llorones malcriados que no han hecho nada desde Napoleón y de eso hace ya tiempo. Y Napoleón, ¡ni siquiera era francés! ¡Era corso!”

La frase 2: “Sí, nací pobre, en la miseria. Mi padre trabajaba en las cloacas. Luego vino la crisis, y cerraron las cloacas.”


Critica de "Mr Freedom" publicada el 2008-02-14
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