Crítica de Pozos de ambición

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Pozos de Ambición es una película que no cumple las altas expectativas creadas, pero que permite disfrutar con el trabajo de un auténtico monstruo en estado de gracia como es Daniel Day-Lewis."

 


Francisco Bellón por Francisco Bellón


cartel de Pozos de ambición

Director: Paul Thomas Anderson
Estreno: 2008-02-15
Genero: Drama

Pozos de Ambición. Título Original: There Will Be Blood. Dirección: Paul Thomas Anderson. Intérpretes: Daniel Day-Lewis, Paul Dano, Dillon Freasier, Kevin J. O´Connor y Ciarán Hinds. Nacionalidad: Estados Unidos (2007). Drama, 155 minutos aproximadamente.

Vistas la mayoría de las películas favoritas de cara a los próximos Premios Oscar, se llega a la misma conclusión sobre el año pasado, y es que cinematográficamente hablando el 2007 no pasará a la historia, salvo por el estreno de esa obra maestra titulada No es País Para Viejos. Se demuestra que no sólo fue el cine español, sino el cine en general el que vivió un bache.

Pozos de Ambición es la última de las grandes favoritas de cara a los Premios Oscar que llega a nuestras pantallas, y lo hace acompañada de un halo de obra maestra que genera muchas expectativas. Y lo cierto es que a pesar de ser una historia potente acerca de cómo la ambición, la búsqueda del éxito a toda costa, puede destruir a un hombre y todo lo que le rodea, el film defrauda en cierta medida. La pega principal de la cinta no es que su ritmo sea excesivamente lento, todo lo contrario pues dota a la historia de una angustia y una sensación de asfixia muy necesaria. El principal fallo se encuentra en su más que desmesurado metraje y en la pretensión de Paul Thomas Anderson de contar más de lo necesario, alargando la narración con pequeños detalles que aportan poco o nada al conjunto de la historia. Al estar tan dispersa la trama, ésta acaba perdiendo intensidad al mismo tiempo que el espectador descubre que el núcleo dramático del film es el duelo entre los dos personajes protagonistas. De Daniel Day-Lewis sólo se puede decir que con su magistral interpretación aguanta todo el peso de la película, y que todos los premios de este mundo serían pocos para reconocer su trabajo. Un punto a favor de la cinta de Paul Thomas Anderson es lo cuidados que están los distintos aspectos técnicos, siendo la fotografía de Robert Elswitt una auténtica obra de arte. Por contra, la partitura de Johnny Greenwood, tan celebrada por la mayoría, es tan estridente que en algunos momentos da la impresión de ser un conjunto de chirridos sin sentido.

Pozos de Ambición es una película que no cumple las altas expectativas creadas, pero que permite disfrutar con el trabajo de un auténtico monstruo en estado de gracia como es Daniel Day-Lewis. Dicho esto, poco más hay que decir para justificar su visionado.

Daniel Plainview se labró su propio futuro en los pozos de petróleo   Daniel Plainview luchó con esfuerzo para conseguir el éxito   Daniel Plainview y su hijo adoptivo H.W.   Daniel Plainview inicia unas perforaciones en un pequeño pueblo del oeste

Daniel Plainview saborea las mieles del éxito   Daniel Plainview estudia el terreno personalmente   Daniel Plainview supervisa las perforaciones petrolíferas

Daniel Plainview alcanza el éxito gracias al petróleo   Eli Sunday es el pastor del pueblo   Daniel Plainview observa el fluir del oro negro

Daniel Plainview mira cómo fluye el oro negro   En los pozos siempre hay imprevistos y accidentes

Daniel Plainview se enriquece gracias al petróleo


lo mejor Lo mejor de "Pozos de ambición"...

Un soberbio Daniel Day-Lewis.

lo peor Lo peor de "Pozos de ambición"...

Su excesivo metraje.

Critica de "Pozos de ambición" publicada el 2008-02-18
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