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Crítica de Matar o no matar: éste es el problema

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La cinta preferida de Price, quien consideraba esta obra junto con las dos cintas del Dr. Phibes como una trilogía acerca del teatro, que según su opinión, era lo mejor que había realizado durante su carrera."

 


Christian Sandoval por Christian Sandoval


cartel de Matar o no matar: éste es el problema

Director: Douglas Hickox
Estreno: 1973-02-06
Genero: Terror

“Theatre of Blood” (1973), es una cinta de terror dirigida por Douglas Hickox y protagonizada por Vincent Price, Diana Rigg y Ian Hendry.

Cansado de recibir críticas negativas por años, el actor shakesperiano Edward Lionheart (Vincent Price) decide que es hora de llevar su obra a niveles inusitados. El plan es simple: acabar con todos sus detractores utilizando métodos inspirados en las distintas obras de Shakespeare, como por ejemplo un descabezamiento al estilo de Cimbelina, un apuñalamiento a la manera de Julio Cesar o la intempestiva extracción de una libra de carne, inspirada en el Mercader de Venecia. Lo que demuestra que el mundo es verdaderamente un escenario…. ¡El escenario del crimen!.

A diferencia de la mayoría de los films en los que Vincent Price se encontraba trabajando durante esa época, esta cinta fue producida por la United Artist y no por la American Internacional Pictures (AIP). Teniendo esto presente, podríamos decir que el guión desarrollado por Anthony Greville-Bell, en base a una idea de los productores Stanley Mann y John Kohn, fue directamente influenciado por las dos películas del Dr. Phibes que Price realizó con la AIP: “El abominable Dr. Phibes” (1971) y “El regreso del Dr. Phibes” (1972). El actor fue nuevamente llamado a personificar a un maniático vengativo, que utiliza diversos métodos para asesinar a sus victimas, rozando en ocasiones el humor negro.

En un principio se le ofreció la dirección de la cinta a Robert Fuest, encargado de las cintas del Dr. Phibes, cargo que rechazó debido al miedo de ser encasillado como director de films de horror. Por esta razón fue que el director ingles Douglas Hickox fue escogido para ocupar el puesto dejado por Fuest. A su llegada, Hickox prometió hacer su mejor esfuerzo como director, junto con intentar lograr un balance entre el terror y el humor negro presente en la trama. Esto obviamente no logro concretarlo, hecho que se ve claramente reflejado en la calificación R que obtuvo la película debido a la violencia exhibida. Esta es por lejos la cinta más gore en la que haya trabajado Vincent Price, lo que le da cierto valor agregado a esta producción.
Una de las razones que más disfrutó Vincent Price de este proyecto, fue que en esta ocasión podría personificar a 8 personajes de William Shakespeare, hecho que según sus mismas palabras “Muy pocos actores pueden hacer eso en todo el transcurso de sus vidas, más aún si son americanos”. Otro hecho que sin duda dejo muy satisfecho a Price, fue que la gran mayoría del reparto estaba constituido por actores dramáticos bastante respetados en Inglaterra. Entre estos actores secundarios se encontraban Diana Rigg y Ian Hendry, los cuales habían trabajado en la serie de televisión “The Avengers”, además de Robert Morley, Jack Hawkins, Harry Andrews y Michael Horden. Lo curioso es que gran parte de este conjunto de respetados actores de teatro accedieron a trabajar en una cinta de terror debido a la presencia de Vincent Price en la misma. El mismo Hickox menciono en una ocasión “Todo el mundo era un fan, y ellos querían trabajar con él. Todos lo hicieron como un pequeño homenaje para él.”

La cinta fue filmada en estupendas locaciones, como por ejemplo el teatro “Putney Hippodrome”, lugar que ya habia utilizado Hickox en su anterior film “Sitting Target” (1972), el cual estaba a punto de ser demolido, por lo que era un sitio bastante peligroso para efectuar las grabaciones. Sin embargo era el lugar perfecto debido a que reflejaba la decadencia en que se encontraba sumido Edward Lionheart, representando sus “éxitos” a su público fiel, compuesto de borrachines y locos.

Price en una entrevista también menciono el lugar en el que filmaron el asesinato inspirado en la obra de “Richard III”. “Era una vieja bodega de vinos abandonada, ubicada casi abajo del Támesis. Debido a unas fugas de agua se habían formado estalactitas. Además era un sitio muy oscuro que debió ser iluminado por cientos de velas, lo que dio como resultado una escena espectacular. Uno no podría construir un set como ese ni en cien años.”
La película cuenta con un guión realmente inteligente y unas actuaciones bastante sobresalientes. El papel realizado por Vincent Price es realmente de culto, creando un personaje bastante carismático pese a ser el villano, algo que el actor solía lograr en la gran mayoría de sus trabajos. Es fácilmente uno de los mejores papeles de su carrera, al punto que hubo algunos críticos que opinaron que su actuación era merecedora de un Oscar. Los asesinatos son bastante explícitos para el común de los films protagonizados por Price, además de contar con altas dosis de un humor negro bastante británico. La banda sonora por su parte, obra de Michael J. Lewis, es más cercana a la música de un film épico o de aventuras que a uno de horror. Sin embargo por extraño que parezca, funciona bastante bien realzando el tono teatral de la cinta.

El trabajo del director es aceptable, más no memorable, aunque si logra entregar una película con un buen ritmo, resultando bastante entretenida a lo que se suma un climax bien logrado, con un Edward Lionheart recitando su último gran monologo.

La película es sumamente entretenida y gracias ha que ha envejecido relativamente bien, con el tiempo se ha convertido en un film de culto. Además es el trabajo preferido de Price, quien consideraba esta obra junto con las dos cintas del Dr. Phibes como una trilogía acerca del teatro, que según su opinión, era lo mejor que había realizado durante su carrera. Definitivamente un imperdible del gran Vincent Price, además de ser un verdadero clásico del cine de terror.

Como dato curioso, fue en esta cinta que Price conoció a Coral Browne, actriz que personifica a la crítica Ms. Chloe Moon, la cual muere electrocutada a manos de Edward Lionheart. Luego de filmar la escena. Price le envió una botella de champagne a la actriz. Esto seria el comienzo de un lindo idilio ya que al poco tiempo después el actor se divorció de su segunda esposa Mary, para poder casarse con Browne. ¡Linda forma de conocer a tu futura esposa!.

Critica de "Matar o no matar: éste es el problema" publicada el 2008-03-24
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