Crítica de Los falsificadores

"

Una película muy interesante, dura en muchos momentos y con interesantes personajes descreídos y supervivientes."

 


Israel Yojimbo Nava por Israel Yojimbo


cartel de Los falsificadores

Director: Stefan Ruzowitzky
Estreno: 2008-03-14
Genero: Drama

Esta nueva película ambientada en el holocausto ha recibido este año un Oscar. Todos conocemos la devoción de Hollywood por premiar películas sobre el exterminio de judíos a manos de los nazis, pero una vuelta de tuerca a la misma historia siempre se agradece. Y ésta es una de ellas.

Alemania, 1944: Salomon Sorowisch es un falsificador de primera al que consiguen apresar y enviar a un campo de concentración. Allí se le encargará la misión de falsificar dinero para los nazis. Y tendrá que contar con un equipo de colaboradores para llevar a cabo esa misión.

Aunque el actor protagonista da bastante el pego en cámara e interpretativamente resulta bastante limitado, lleva con dignidad un personaje bohemio, perfeccionista pero también calculador. Y nunca mejor dicho. La película se centra en el importante papel del falsificador de documentos, que era un servicio exigente para conseguir algunos privilegios o simplemente salir de un país salvaje.

Esta película aporta un interesante punto de vista sobre el talento y la supervivencia. Una vez que la Historia es contada en el cine con trazos gruesos llega el turno de pequeñas historias como ésta que se convierten en gigantes metáforas de cómo se puede salir adelante a pesar de las circunstancias. Y como muchos que tienen un talento no sólo terminan viviendo de él, sino a veces para él y gracia a él.

Es el caso de nuestro protagonista, que gracias a un dibujo consigue destacar del resto de los condenados a padecer el campo de concentración. Termina topándose con un alto cargo nazi con una misión en la que el talento de Salomon, que le envió a la reclusión, le puede hacer la vida algo mejor dentro de ella.

La película consigue transmitir, a través de un trabajo de cámara innecesariamente inquieto, la sensación de cómo se construye una sociedad cuando tiene la bota en el cuello. Un reflejo de cómo muchos veían una vía de escape el ayudar a los nazis para poder vivir mejor y de otros que pretendían plantarles cara. De cómo se puede aprovechar un talento para un mal menor o de cómo se puede terminar una situación insostenible con dignidad. Nuestro protagonista y nosotros, como espectadores, nos sentimos con la responsabilidad de conjugar ambas tareas.

Y el resultado es una película muy interesante, dura en muchos momentos y con interesantes personajes descreídos y supervivientes.