ir al especial

Crítica de Metrópolis

"

“Metrópolis” vaticina, en 1926, como iba a ser la sociedad de nuestros días. Y la verdad es que no iba desencaminado del todo."

 


Javier Martínez por Javier Martínez


cartel de Metrópolis

Director: Fritz Lang
Estreno: 1926-03-24
Genero: Ciencia Ficción

Si os aburre el cine mudo no creo que os interese "Metrópolis". Si, por el contrario, sois fanáticos de esa magia que sólo podía transmitir el blanco y negro ya habréis visto esta película, por lo que huelga comentarla.

Entre los muchos méritos de Fritz Lang en la cinematografía destacan dos poderosamente. El primero es haber convertido en cineasta a Buñuel (supo su vocación tras ver “Las tres luces”), y el segundo es ser el equivalente de Julio Verne en el cine con “Metrópolis”.

Desgraciadamente, el régimen nazi en Alemania y McCarthy en los E.E.U.U. nos privaron de una filmografía más extensa y de mayor calidad desde que hizo “M, el vampiro de Dusseldorf” en 1931. En su huida a América dejó a su mujer y musa Thea von Harbou, afín al nazismo, y su cine nunca volvió a ser el mismo; en parte también (al igual que Chaplin) por la innovación del cine sonoro, donde no tenía cabida el expresionismo de su época alemana. Pese a ello, en su periplo por Hollywood nos dejó perlas como “Perversidad” o “Los sobornados”, que coronan la filmoteca de cualquier cinéfilo que se precie.

“Metrópolis” vaticina, en 1926, como iba a ser la sociedad de nuestros días. Y la verdad es que no iba desencaminado del todo. A estas alturas de la humanidad (sí, sin mayúsculas) sigue existiendo una sociedad que vive arriba sin dar un palo al agua y una sociedad de abajo que no sólo vive para trabajar sino que encima tiene que estar agradecida a los de arriba por permitírselo. Todo está mecanizado y la única válvula de escape de este mundo es el amor, y más si es con una de las de arriba (aunque en la película sea al revés). Viendo esta película puede que te de por pensar para qué cojones vale el progreso si a lo único que va encaminado es a aumentar las diferencias. Pero en fin, que esto es cine y no el debate del estado de la nación.

Reconozcamos pues el mérito al señor Lang y no busquemos tintes políticos en la obra (tildada de comunista), pues los genios no creen en política. Basta echar un vistazo al ruedo ibérico para darse cuenta que pocos componentes del hemiciclo podrían escribir su nombre sin cometer faltas de ortografía. Para vuestra salud mental recomiendo ver más cine bueno y menos telediarios, que dan úlceras y suelen desinformar aún más.


Critica de "Metrópolis" publicada el 2008-03-24
Ver más críticas de Javier Martínez


Otras criticas de Metrópolis

Ver todas las críticas de



Película del Especial "Cine con mayúsculas"
"Clásicos inmortales del séptimo arte" por Emilio Calvo de Mora
  Ir al especial Cine con mayúsculas