Crítica de Pozos de ambición

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Pozos de Ambición, es un buen ejemplo del cine que se valora actualmente, o se sobrevalora, según se mire. La más fiel competidora de No es País para Viejos, es ligeramente superior a esta, y un gran ejemplo del noble arte del cine."

 


Emilio Martín Luna por Emilio Martín


cartel de Pozos de ambición

Director: Paul Thomas Anderson
Estreno: 2008-02-15
Genero: Drama

A finales del XIX en plena revolución industrial, el afán por el progreso dio lugar a la creación de nuevas tecnologías y búsqueda de materias primas diferentes. Para abastecer las nuevas maquinarias y medios de transportes, se buscaban nuevos recursos, y de la tierra se extrajo lo que se denominó petróleo. La materia que a día de hoy es la que domina el mundo de la economía y por la que la ambición hace que se libren guerras. El "Oro Negro" la denominan, y de sus orígenes ya se hizo eco el mundo del cine, con la película Gigante, de George Stevens en 1956, con los grandes Rock Hudson, James Dean y Elizabeth Taylor. En este film nos muestra la ambición y el poder del dinero en un hombre, también nos mostraba la soledad que lleva la aspiración a tanto poder. Con algunos detalles parecidos, tanto en su argumento como en su visión, este 2008, se estrenó, Pozos de Ambición (There Will be Blood), basada en una novela de igual nombre, con un gran director, actor protagonista y un gran reconocimiento por parte de la crítica y de la temporada de premios americana.

Daniel Day Lewis es Daniel Plainview, en una magistral interpretación, el actor irlandés muy dado a la sobreactuación con enormes aspavientos y tics, logra una muy lograda actuación de este magnate del petróleo, Plainview es un personaje que casa con las características interpretativas de Lewis, es un hombre excesivo en todos los aspectos, con un carácter desairado, y todos los gestos del actor van acorde con la personalidad de Plainview. Pozos de Ambición narra la historia de un hombre obsesionado con el éxito, la competividad, la ambición y el dinero, que no quiere a nadie, duro, rudo y en que el su trabajo está por encima de cualquier cosa. Daniel Plainview es un buscador de petróleo sin escrúpulos, que va creciendo poco a poco hasta que consigue ser el mayor abastecedor de petróleo del estado. Junto a él le acompaña su hijo adoptado y un reverendo tan ambicioso como él, que en ocasiones será un problema y en otras se valdrá de él para sacar provecho. Pozos de Ambición, es el retrato de un hombre, con mucha carga épica y con un tono clásico.

Pozos de Ambición es un film diferente, acompañado por una música que por momentos es molesta y que nos quiere mostrar de la manera más cruda la realidad de un hombre despótico al que no le importa más que el petróleo. El caminar del film es algo lento, muy detallista al igual que su fotografía, nos pretende mostrar a ese hombre desde todas las perspectivas y realmente lo consigue, pero existe el riesgo que a mitad de metraje te deje de interesar Daniel Plainview. La primera hora de la película es sensacional, el como nos muestra la situación de la América de principio de siglo XX, a medida que transcurre la historia va decayendo hasta un final diferente y poco esperado.

Aparte de Day-Lewis, protagonista absoluto, en el papel de predicador está Paul Dano, que algunos tramos está muy convicente, pero en otros su sinfín de gestos rayan la exageración. Dano es actor joven, con mucho futuro, que sabe expresar la ambigüedad como pocos, en este caso su actuación es irregular, pero a tenerla muy en cuenta. El casting es bueno y complementa la actuación del protagonista.

El apartado técnico está muy cuidado, en especial la fotografía de Robert Elswit que nos traslada a la América que está empezando a despertar, sombría e incómoda. El montaje es realmente bueno, no tanto su banda sonora, eso si es diferente al estereotipo habitual, pero es un conjunto de sonidos, por momentos desagradables, que lleva a cabo el guitarra de Radiohead Johnny Greenwood. La dirección del director de la gran Magnolia, Paul Thomas Anderson es buena, lleva un pulso firme y es un excelente narrador. El guión adaptado, como mencioné anteriormente, tiene un comienzo sensacional que va decayendo a media que se alarga la trama.

Pozos de Ambición, es un buen ejemplo del cine que se valora actualmente, o se sobrevalora, según se mire. La más fiel competidora de No es País para Viejos, es ligeramente superior a esta, y un gran ejemplo del noble arte del cine. Ambas muy buenas, aunque ambas muy lentas. No es un cine para cualquier público, pese a ello Pozos de Ambición es una propuesta interesante y de gran calidad.

Mi Puntuación: 8

lo mejor Lo mejor de "Pozos de ambición"...

Daniel Day Lewis.

lo peor Lo peor de "Pozos de ambición"...

Demasiado detallista que le lleva ser lenta.

Critica de "Pozos de ambición" publicada el 2008-03-27
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