Crítica de El divorcio de la Señora X (Divorce of Lady X, the)

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Los personajes se tornan entrañables, con un protagonista, el extraordinario Laurence Olivier, aquí en un bastante inusual papel involuntariamente cómico, y una exquisita Merle Oberon, una brillante actriz que está hoy en día, casi olvidada."

 


Iñaki Bilbao por Iñaki Bilbao


cartel de El divorcio de la Señora X (Divorce of Lady X, the)

Director: Tim Whelan
Estreno: 1937-01-01
Genero: Comedia

"Una noche de mucha niebla, llega a un hotel un prometedor abogado. Debe pasar la noche al no poder llegar a su destino por la climatología. Logra una habitación y se dispone a pasar la noche cuando aparece una bonita joven que ha participado en un baile de la alta sociedad. Debido al mal tiempo, los allí presentes no pueden coger los aviones y deben pasar allí la noche, por lo que el director trata de que los que tienen habitación las compartan con los de la fiesta. El abogado no está por la labor, pero la insistencia de la joven, que le trata a deguello al joven, hace que se salga con la suya, durmiendo en su cama, mientras él lo hace en un compartimento contiguo en el suelo. A la mañana siguiente, la joven es un mar de dulzura y él está nervioso y cansado. Pero algo ha ocurrido, se han enamorado. Pero...¿se volverán a ver? Quién sabe, y más cuando ella es, al parecer, una mujer casada a punto de divorciarse".

Muy agradable comedia, muy bien interpretada y dirigida. Es deliciosa pues está llena de estupendos diálogos, gags verbales muy estimables y una puesta en escena sutil, elegante y llena de pequeños detalles que hacen que el espectador se involucre en la divertida historia.

Una historia llena de equívocos, con los personajes jugando a despistar al otro, pero sacando a relucir sus verdaderos sentimientos cuando es necesario.

Los personajes se tornan entrañables, con un protagonista, el extraordinario Laurence Olivier, aquí en un bastante inusual papel involuntariamente cómico, y una exquisita Merle Oberon, una brillante actriz que, no obstante, está hoy en día, casi olvidada.

Por su parte, el siempre excelente Ralph Richardson compone con maestría su simpático y atribulado personaje de marido presuntamente engañado por su ya tres veces anteriormente divorciada esposa.

Además, es en color la película, con un Technicolor totalmente kitch, incoloro casi en televisión en algunos momentos, pero que le da un aire mágico a algunas escenas.
Gusta bastante y podría haber sido magnífica si no fuera por su parte final, quizás un poco deslucido, excepto el irónico epílogo, con esa diatriba de Olivier comentando acerca de una presunta casquivana mujer acusada de ello, que la pobre mujer solo es culpable de eso: de ser mujer. ¡Toma ya!

Pero que conste que no es, en contra de lo que pudiera parecer, una película misógina, sino que, al contrario, rinde un claro tributo de superioridad a la mujer, que siempre, siempre, es la que tiene el sartén por el mango, quien se hace cargo, verdaderamente de la situación. El hombre, en sus manos, es un pelele. Algo que todavía puede ser objeto de polémica, pero que nunca ha dejado, en el fondo, de ser cierto.


lo mejor Lo mejor de "El divorcio de la Señora X (Divorce of Lady X, the)"...

Resulta deliciosa por sus estupendos diálogos y la elegante puesta en escena.

lo peor Lo peor de "El divorcio de la Señora X (Divorce of Lady X, the)"...

El epílogo, que visto hoy en día pudiera parecer políticamente incorrecto. Aunque es cuestión de opiniones.

Critica de "El divorcio de la Señora X (Divorce of Lady X, the)" publicada el 2008-04-01
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