Crítica de Joe Strummer: Vida y muerte de un cantante

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Retrato interesante no sólo para los asiduos seguidores de Strummer sino para quienes quieran ver el buen hacer de un director como Temple, experto ya en la reconstrucción cinematográfica de la vida más personal de grandes personajes."

 


Monica Jordán por Monica Jordán


cartel de Joe Strummer: Vida y muerte de un cantante

Director: Julien Temple
Estreno: 2008-04-04
Genero: Documental

La carrera de Julien Temple como cineasta saca a colación la palabra música como tema constante de su filmografía. El director inglés ha dedicado buena parte de su trayectoria no solo a la dirección de videoclips sino también a los documentales sobre estrellas de la música como los Sex Pistols en La mugre y la furia (2000) o el cantante de The Clash Joe Strummer, en en el documental que llega ahora a nuestras pantallas Joe Strummer: Vida y muerte de un cantante. Sin duda alguna el fuerte de Temple como director de largometrajes ha sido siempre narrar historias de personajes reales partir de la reconstrucción en su sentido más amplio, ya sea haciendo uso del documental con videos de archivo y entrevistas, ya sea a través de una historia ficcionada como hizo en Vigo, historia de una pasión (1999) en la que retrataba la historia del director francés Jean Vigo. En la película que nos ocupa, Temple opta por la aproximación documental haciendo uso de imágenes de archivo del grupo The Clash, videos personales de Strummer y entrevistas actuales con los componentes del grupo, amigos del cantante y otras figuras del mundo del espectáculo que aportan al documental todos los requisitos necesarios para trazar un retrato poliédrico del fallecido Joe Strummer.

Hacer una película musical centrándose en una figura específica tiene muchos peligros, especialmente cuando se trata de un documental post mórtem que retrata a alguien tan variable y complejo como Joe Strummer, una figura de la música que si bien triunfó con The Clash vivió años después sumergido en la creación de bandas sonoras alejado (parcialmente) del ambiente y filosofía que le habían consagrado en sus inicios de contracultura. Temple no huye del reto y lo afronta con pulso firme otorgando el mismo peso a la parte más conocida de Strummer (como impulsor de The Clash y el punk rock) que a la parte más personal y polifacética del músico inglés, en la que se nos acerca el lado más familiar (pre y post The Clash) del cantante además de presentar los diferentes proyectos a los que dedicó su tiempo tras la separación del grupo que le convirtió en un icono.

Joe Strummer: Vida y muerte de un cantante responde no tanto a la necesidad de hacer un documental más sobre el icono punk que era el líder de The Clash sino a la necesidad de hacer justicia a la figura de la persona, del ser humano que era Joe Strummer antes y después de convertirse en un ídolo de masas. Temple nos acerca a la vida que tuvo el cantante antes de ser miembro de The Clash y cómo esos acontecimientos (la vida alejado de su familia o el suicidio de su hermano) le llevaron a sacar su rebeldía a través de la música, además de mostrarnos el rumbo que tomó Strummer tras la separación del grupo. Temple consigue trazar un retrato transversal a lo largo y ancho de la vida del cantante a nivel personal y profesional, dejando muy claro que su objetivo principal es rendir homenaje no al icono sino a la persona.

En una playa en plena noche alrededor de una hoguera, un grupo de amigos y ex compañeros de Strummer rememoran viejos éxitos de The Clash y otras bandas coetáneas al ritmo de sus guitarras. Esta escena tan hippie rinde tributo durante la segunda parte del documental a un cantante y músico que tras su estancia rebelde se dedicó a otros menesteres sin olvidar su pasión por la música. Temple reivindica la etapa más hippie de Strummer con esa imagen tan mágica en la playa acallando las voces que lo tildaban de traidor al punk. Las entrevistas que acompañan a ese momento incluye a compañeros de The Clash como Mick Jones, o a figuras conocidas del mundo de la música y el cine, como Bono o Johnny Depp, que aportan al documental visiones íntimas del cantante (en el caso de Jones) o más externas, como es el caso de Depp que recuerda lo que para él significó The Clash y Strummer durante su juventud.

Esta amplitud de miras hace de este documental un retrato interesante no sólo para los asiduos seguidores de Strummer sino para quienes quieran ver el buen hacer de un director como Temple, experto ya en la reconstrucción cinematográfica de la vida más personal de grandes personajes del mundo artístico. Todo un homenaje al hombre que fue Strummer de la mano de quien supo ver más allá del icono.


Critica de "Joe Strummer: Vida y muerte de un cantante" publicada el 2008-04-09
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