Crítica de 3:19

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3:19 es una película complicada de ver para el espectador, indigesta y pesada, que no obstante, reserva una agradable sorpresa en su recta final."

 


Francisco Bellón por Francisco Bellón


cartel de 3:19

Director: Dany Saadia
Estreno: 2008-06-20
Genero: Drama

Como tantas películas españolas, 3:19 llega a los cines con un año de retraso, y aún puede dar gracias de poder estrenarse gracias a la popularidad de uno de sus intérpretes, que como dijo aquél, no hace falta decir a quién nos referimos. Y es que en este mundo, la suerte es un ingrediente fundamental en la receta del éxito, o por lo menos, para evitar el fracaso más absoluto.

También se puede ver este asunto desde otra perspectiva, y es el prisma de la propia historia que cuenta el film, una historia que habla de la importancia de las casualidades. Lo cual por cierto, demuestra que la frase promocional de la cinta (”nada es casualidad”) nada tiene que ver con la obra en sí. De 3:19, lo primero que hay que señalar es que no es una película fácil ni cómoda de visionar, más bien lo contrario. En los minutos iniciales, el estupor y el desconcierto se adueñan del espectador, que asiste atónito ante el desarrollo de los acontecimientos, de los que no puede hacerse partícipe por no entenderlos. Es un error cada vez más frecuente el arrancar las historias con un falso principio, sin explicar ni la trama ni a los personajes. Y es que Dany Saadia realiza una dirección algo tramposa hacia el público, al no mostrar las claves de la historia desde el comienzo, reservándolas para soltarlas en la recta final como poderosos golpes de efecto. Las secuencias de animación también despistan, y no es hasta bien avanzada la película cuando uno empieza a acostumbrarse a su sorpresiva irrupción. No obstante, aquellos valientes que sean capaces de aguantar y superar la mediocre y tediosa primera mitad del film (que tiene poco sentido con lo que luego se quiere realmente contar) se encontrarán con una historia tierna y bonita, que les transportará a los mejores momentos del realismo mágico en el cine. Miguel Ángel Silvestre realiza una interpretación floja, carente de credibilidad, al igual que Félix Gómez, aunque éste logra remontar en el tramo final. Un tramo final al que se ve relegada Bárbara Goenaga, que le aporta a la película ese punto naïf de bondad y ternura.

3:19 es una película complicada de ver para el espectador, indigesta y pesada, que no obstante, reserva una agradable sorpresa en su recta final. La conclusión simple y obvia es que se trata de una historia que no daba, ni de lejos, para llenar un largometraje.


lo mejor Lo mejor de "3:19"...

Su parte final.

lo peor Lo peor de "3:19"...

Su comienzo dubitativo y pretencioso.

Critica de "3:19" publicada el 2008-06-20
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