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Crítica de Melodías de Broadway 1955

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Cyd Charisse roba a Fred Astaire el protagonismo y se hace dueña de la secuencia en el número “Dancing in the Dark”, donde el bailarín, mera comparsa, inicia el baile de espaldas, en señal de sumisión, rendido completamente a su compañera."

 


Ethan por Ethan


cartel de Melodías de Broadway 1955

Director: VINCENTE MINNELLI
Estreno: 1953-06-20
Genero: Comedia

"The Band Wagon" es el musical por excelencia; con Minnelli en plena forma. Una cinta inolvidable realizada para entretener, como anuncia en el arranque, y subraya en el final, la letra de la famosa canción que sirve para representar al Cine: "That's Enterteinment".

El filme es sencillo en apariencia, pero encierra un resumen del género que pone al día al espectador. Así, la estructura es fiel al viejo estilo de los años treinta y cuarenta, es decir un musical de los llamados "backstage", donde la trama se centraba en la preparación de un espectáculo y donde los actores, profesionales de la danza, interpretaban a cantantes y bailarines en una simbiosis ficción-realidad.

En "Melodías de Broadway 1955" se llegaba aún más lejos cuando los protagonistas y los secundarios manejaban una situación real o daban vida a personajes que habían intervenido en la representación de “The Band Wagon” en Broadway. Fred Astaire se interpreta a sí mismo doblemente: primero, refleja su estancamiento a principios de los cincuenta, justo antes de triunfar con esta película, y segundo, él fue el que realizó dicha función en 1931. El papel de Cyd Charisse también parece extraído directamente de su propia vida; Jack Buchanan hace una parodia de Orson Welles bastante graciosa y Oscar Levant y Nanette Fabray dan vida a los verdaderos guionistas de la película: Betty Comdam y Adolph Green.

Pero Minnelli no se queda atrapado en el tiempo. Inserta en la trama los números más innovadores que se habían visto hasta entonces: en el inicial "Shine on your Shoes", Astaire baila y canta entre una multitud sin que la acción provenga de un ensayo de la obra o tenga motivo musical alguno. La cámara forma parte de la coreografía y, en los pasos finales del número, gira lentamente, casi 360 grados, acompañando a Fred Astaire en su juego, con diversas atracciones de feria y con la complicidad de un limpiabotas. Y es que Minnelli utiliza el baile y la música para contar historias, como lo demuestra el número final "The Girl Hunt", donde Fred Astaire y Cyd Charisse bailan al son de la música de jazz, de las pistolas y de un cuento negro muy divertido.

La actuación de Cyd Charisse merece un comentario aparte. Es tan intensa como el color rojo de sus vestidos -marca Minnelli-. Se mueve por el escenario, se pasea, vuela, hipnotiza. Por primera vez roba a Fred Astaire el protagonismo y se hace dueña de la secuencia en el número “Dancing in the Dark”, donde el bailarín, mera comparsa, inicia el baile de espaldas en señal de sumisión, rendido completamente a su compañera.


Critica de "Melodías de Broadway 1955" publicada el 2008-06-20
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