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Crítica de La máscara del demonio

 
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La cinta está rodada en un espléndido blanco y negro que solo puede ser obra de un maestro, y uno tiene la sensación en casi todo momento de estar viendo algo verdaderamente mítico. "



Cecil B. Demente por Cecil B.
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cartel de La máscara del demonio
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Director: Mario Bava
Estreno: 1960-07-06
Genero: Terror



A finales de los años 50 la Hammer se encontraba en pleno revival de los grandes monstruos de la Universal e Italia quería su parte del pastel, por lo que Riccardo Freda, con un poco de ayuda de su inestimable colega Mario Bava, rodó en 1956 Los vampiros, inaugurando así el denominado gótico italiano, género que desde el mismo instante en que nació estuvo caracterizado por el erotismo, el morbo, la exageración y el sentimiento trágico. Después de varios pinitos tras la cámara, siempre sin acreditar y en películas como Caltiki, el monstruo inmortal, a Bava le llegó por primera vez la oportunidad de dirigir un filme completo, adaptando un cuento de mucho miedo titulado El viyi, relato corto escrito en 1835 por un novelista hijo de cosacos cuyo nombre os sonará a ruso, Nikolái Gogol. Lo que resultaría de aquella experiencia sería una de las obras cumbres del cine de terror.
La historia empieza en la Edad Media, cuando la princesa Asa es ajusticiada por su hermano y la Santa Inquisición, acusada de brujería, vampirismo y tener un cuerpo de pecado. Atada en la hoguera, es cruelmente torturada y asada como un pollo, pero no sin antes soltar una sarta de improperios, injurias y maldiciones. Dos siglos después, un par de viajeros doctos en medicina y de escaso sentido común, hacen oídos sordos a las sabias advertencias de su supersticioso cochero y se adentran de noche en el bosque donde tuvieron lugar aquellos espantosos sucesos. Cuando la sangre de uno de ellos reviva accidentalmente el cuerpo de la princesa, dará comienzo la hora bruja.
La cinta toma gran parte de la mitología y de los códigos genéricos que la Universal hizo populares allá por los años 30, tanto que incluso se podría interpretar la película como una versión femenina del Drácula de toda la vida. Mario Bava siempre ha sido un bribón fetichista de la belleza de las mujeres, y aquí se guardó el protagónico para la turbadora Barbara Steele, actriz de físico peculiar y mito del cine fantástico, cuyos ojos parecen estar hechos de puro material fílmico. Barbara empezaría así una excelente carrera en la que pondría su belleza y su mirada al servicio de directores tan capaces como Jonathan Demme, David Cronenberg o Joe Dante, hasta llegar a ser considerada, hoy en día, como la reina del grito que es.
Con un ritmo narrativo sólido y pausado, Bava nos cuenta el fatal devenir de unos personajes poéticos y exagerados, y que se mueven y hablan de una forma críptica y artificiosa, como cargados de romanticismo. Sus almas parecen estar atormentadas más por motivos estilísticos que por otra cosa. La gótica y polvorienta puesta en escena viene con todos los clichés del género y muchos de los exteriores (criptas embrujadas, pantanos, antiguos castillos, pasadizos secretos…) parecen sacados de cualquiera de las cintas que forman parte del ciclo de terror clásico de la Universal que antes comentábamos. La atmósfera está realmente lograda, el sabio uso de la iluminación, la luz y las sombras, hace que la oscuridad se cierna sobre los personajes, que aparecen muchas veces en contrapicado o en un segundo plano, por detrás de telarañas, candelabros o gárgolas. La cinta está rodada en un espléndido blanco y negro que solo puede ser obra de un maestro, y uno tiene la sensación en casi todo momento de estar viendo algo verdaderamente mítico.
Si hay algo que empañe la película y que rompa sorprendentemente la calidad global del filme, son los abundantes fallos de raccord y esa sensación de déjà vu que se adueña del espectador en todo momento, ya que la trama puede parecernos hoy en día más trillada que la cama de Paris Hilton, aunque el paso del tiempo no ha logrado arrebatar nada de su fuerza visual y la cinta sigue manteniendo intacto su gran poder de sugestión.
La frase: “A veces todo parece oscuro, pero incluso aquí, en los rincones más sombríos de este jardín, llegará la luz del sol para disipar las tinieblas de esta noche.”

lo mejor Lo mejor de "La máscara del demonio"...

El tándem Mario Bava/Barbara Steele y su increíble fuerza visual.

lo peor Lo peor de "La máscara del demonio"...

La sensación de ya visto y los fallos de raccord.

Critica de "La máscara del demonio" publicada el 2008-07-06
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