Crítica de Hellion, el ángel caído

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Película entretenida si la analizamos como el producto menor que es, que cumple su función de hacernos pasar puntuales malos ratos pero que no dejará impronta alguna en el espectador una vez salga de la sala."

 


Oscar Martínez por Oscar Martínez


cartel de Hellion, el ángel caído

Director: Steward Hendler
Estreno: 2008-08-01
Genero: Suspense

Dirigida por Steward Hendler y protagonizada por Josh Holloway, Joel Edgerton, Sarah Wayne Callies, Blake Woodruff, Dulé Hill, Teryl Rothery y Michael Rooker, Whisper llega este mes de agosto a nuestras carteleras bajo el título de Hellion, el ángel caído.

La película cuenta la historia de Max Harper, un criminal que decide secuestrar al hijo de una de las mujeres más ricas del estado para poder iniciar una nueva vida con su pareja. Su novia y un grupo de amigos le ayudan en el rapto y se refugian en un caserón abandonado mientras tratan de cobrar el rescate. Sin embargo, no tardarán en descubrir que el niño que han secuestrado no es del todo normal...

El mundo del cine nos ha ofrecido a lo largo de los años un amplio abanico de niños cabrones: desde El pueblo de los malditos a Los chicos del maiz, pasando, cómo no, por La profecía, los inocentes querubines se han convertido en una de las piedras angulares del cine de terror, ya sea como consecuencia de una posesión (El exorcista), de traumas psicológicos (El otro), o de venganzas de ultratumba (La maldición).

En este caso, Hellion, el ángel caído es (tranquilos, lo que sigue es tan spoiler como el propio título) poco más que una versión bastante descafeinada de La profecía. Y es que la sombra de Damien es alargada, y se antoja harto difícil no cometer un agravio comparativo teniendo en mente la aterradora película de Richard Donner. Por otro lado, uno debe admitir al mismo tiempo que la ópera prima de Steward Hendler resulta ser una película correcta (aunque poco más), que en realidad apenas comete fallos propiamente dichos -dejando a un lado el apartado interpretivo- pero que nos sabe irremediablemente a poco.

Tomando como punto de partida una premisa relativamente original, Hellion, el ángel caído rápidamente muestra sus cartas, instalándose en la comodidad que supone servirse de una cabaña perdida en el bosque, una encarnación del Maligno y cuatro desgraciados que no saben dónde se han metido para elaborar una película previsible a más no poder aunque no por ello menos digna. Cabe elogiar, por ello, la habilidad de su desconocido director para entretener a un espectador resabido en la materia a partir de diferentes bazas, entre las que destaca por encima de todo tanto esa gélida ambientación que nos evoca irremediablemente a títulos como Misery, First snow y, tanto por estética como por contexto, a esa secuencia final en Fallen, como la inclusión de un secuestro en su entramado, con la consecuente válvula de escape que ello supone.

Por suerte o por desgracia, Hellion, el ángel caído se sabe desde un buen comienzo producto menor, y donde más podemos percibir dicha sensación es en las labores de interpretación, donde ni el Lost Josh Holloway, ni Michael 'Henry' Rooker ni Sarah Wayne Callies (Prison Break) se encuentran a la altura del joven Blake Woodruff, convirtiéndose en unos secuestradores de baja estopa -más allá de la propia inexperiencia que se les presupone en el film- en ocasiones risibles. De este modo, la falta de caché de estos verdugos convertidos en víctimas resta cierto empaque tanto a la tensión como a un terror que ya de por sí se resiente del handycap que supone el recuerdo de La profecía en el espectador, en una película correcta en la mayoría de sus aspectos pero que apenas sí sobresale en ninguno de ellos.

Por ello, concluiremos diciendo que Hellion, el ángel caído es una película entretenida si la analizamos como el producto menor que es, que cumple su función de hacernos pasar puntuales malos ratos pero que no dejará impronta alguna en el espectador una vez salga de la sala.